El perfume de Simón Bolívar o… George Washington y la inflación en Venezuela

Por @KarinvanGroning

 

Le gustaba perfumarse a George Washington (1732-1799), el padre de la patria estadounidense. El comandante del ejército independentista de los Estados Unidos. George Washington, su primer presidente, se perfumaba con frecuencia cuando estaba lejos de los campos de batalla. Gustaba presentarse correctamente vestido en los elegantes salones, proyectando a su paso una esencia con olor a limón y bergamota. A romero y narcisos. Probablemente a Simón Bolívar (1783-1830) también le gustaba perfumarse al final de sus agotantes incursiones. Probablemente su arrogante y delgada estampa caminaba por los pasillos de la hermosa Quinta Anauco de Caracas dejando una exquisita estela con olor a lavanda. A azahares y gardenias. O por los salones de las casas aristocráticas de Quito y Lima en sus conocidos avances galantes. Lo ignoramos. Y es el irrespeto, la razón de esa ignorancia. Otro sería el presente de Venezuela si se pudiese caminar por la muy tradicional y arbolada Plaza Bolívar de Caracas, en búsqueda de aquella perfumada esencia que le gustaba usar a Simón Bolívar. Una exquisita esencia que estuviese disponible también en sus centros comerciales. Y en todo el mundo. Una esencia perfumada que pudiésemos disfrutar en los pasillos de las oficinas. Y también en nuestras casas. En la intimidad de nuestras habitaciones. La fragancia del padre de la patria. Sería una fragancia aromática. Brillante. Así es la edición Gold Cap de la colonia Number Six que usaba George Washington. Un número la identificaba. Como el Chanel No. 5 que usaba Marilyn Monroe en sus descansos nocturnos desprovista de todo ropaje. Una esencia que fue desarrollada por la perfumería Caswell-Massey creada en 1752 en Rhode Island. Una esencia tan exquisita que luego fue usada por la inolvidable Greta Garbo (1905-1990). Por John Fitzgerald Kennedy (1917-1963). Y en el presente, los Rolling Stones se cuentan entre sus usuarios más leales. Tres siglos -casi- lleva la empresa Caswell-Massey produciendo y vendiendo al mundo entero el mismo producto. Y no es la única empresa con tan larga existencia en los Estados Unidos. CNN en inglés presenta con regularidad, micros sobre esas empresas que perduran desde hace más de cien años. Son ellas y los millones de empresas que se han creado después y que se encuentran boyantes en la actualidad, los mejores testigos del respeto al derecho ajeno imperante en aquel país. Testigos del ejercicio de la libertad, de manera inequívoca y libre de hipocresías. Son ellas la base del poderío económico de los EUA. La lucha diaria. Más allá de argumentos principistas o éticos. La lucha diaria de sus propietarios y sus trabajadores por mantenerlas y por mantener ese sistema económico que ha permitido su surgimiento y su larga existencia. Ese es el fundamento de su poderío. Es un ejército multitudinario de personas que luchan solidariamente con el único cometido de mantener a salvo a la empresa que les provee de empleo, de acceso a salud de calidad, de casa, de automóvil y de comida. Y también, de mucha diversión. Y haciendo eso, producen. Miles de productos inundan los mercados. Miles de opciones le brindan a los consumidores. Y, para venderlos, frente a tal abundancia, frente a tantas opciones, los propietarios de esas empresas deben mejorarlos. Y deben ponerlos a menor precio que los de sus competidores. Y se inicia la competencia entre ellos. Y con ella, mejoran los productos y bajan los precios. Ganan todos. Ganan los propietarios de las empresas. Y ganan sus empleados. Ganan quienes deben pagar impuestos, con la caída de los precios sin aporte presupuestario público alguno. Gana el Estado con la estabilidad económica y política que se deriva de ello. Y también ganan los consumidores. Global-rate.com lo dice. El índice de inflación de EUA en julio de 2010 fue de 1,2%  y de 1,8% en 2019. Lo que quiere decir que si un kilo de carne costaba $3,50 en el año 2010. Ese mismo kilo de carne cuesta $3,58 en 2019. En nueve años aumentó 8 centavos. Menos de 1 centavo por año. Esa es la fórmula. Puede que imperfecta. Pero no hay otra. Una fórmula que habla de un país. El ejercicio de la libertad en vez del control, es su máxima. Y el respeto a lo ajeno. Y es que hagamos un ejercicio de alocada imaginación. Apliquemos a los EUA la fórmula venezolana. Pensemos en el ejército de supervisores que requeriría el presidente Trump para controlar los precios fijados inconsulta e unilateralmente por él, dentro de esa millonada de empresas a lo largo de un país con casi 10 millones de Km² y 380 millones de personas. Ejército de supervisores infinito, por lo demás,  pues para evitar la corrupción de los supervisores en la relación con los gerentes y los propietarios de las empresas, estos deben ser supervisados por otros supervisores,  que luego también se corrompen y así sucesivamente hasta convertir al país entero, en un ejército de corruptos ¿Existe en el mundo un ejército con esas dimensiones?  ¿Existen los fondos para mantenerlo? ¿Se lograrían bajar los precios? Y… mientras tanto… quiebran las empresas incapaces de sobrevivir entre tantas y tantas alcabalas promovidas desde el centro mismo de poder político nacional. Y… mientras tanto los consumidores sufren. Los productos bajan de calidad. Y terminan por desaparecer del mercado. Y… mientras tanto…los escasos productos que sobreviven son vendidos  -subastados- a los precios astronómicos que esté dispuesto a pagar su ansioso cliente más adinerado. Ese es su precio. Y esa es la base de la inflación que vive Venezuela. Una inflación que sólo en el año 2018 se ubicó en 1.698.844,2%. El precio del dólar pasó de Bs. 4,30/$ en 1984 a Bs. 1.000.000.000.000,00/$ en 2019, según los datos aportados por Francisco Contreras, miembro de TREN Foundation Group en su tabla: “Cien años de cotización del bolívar/dólar”. Y es la inflación la razón de la profunda desigualdad social que vive Venezuela. Un crimen. Creadora de pobres cada vez más paupérrimos. Creadora de incapacidades. Creadora de muerte. En este momento le pregunto: ¿Ha pensado usted en pasar la palanca mental y cambiar la exigencia de más controles por una que privilegie la libertad y el respeto empresarial? O ¿Se sigue en el abuso y con él, en la caída?

Caracas 1 septiembre 2019

El resurgir de Venezuela o … ¿un capitalismo para la vida?

Por @KarinvanGroning

 

Que España se saltó la modernidad, nos dijo Ortega y Gasset (1883-1955). “Es la española una raza que se ha negado a realizar en sí misma, aquella serie de trasformaciones … que llamamos Edad Moderna” (1) .  O, más precisamente, no ha salido de la Edad Media. La etapa del oscurantismo. Cree el filósofo, en la evolución de las sociedades desde etapas salvajes a unas más civilizadas.  Cree el filósofo en la existencia de un único camino. Aquel seguido por las llamadas sociedades desarrolladas de Occidente. Probablemente se inspira en la concepción de la evolución de los seres vivos expuesta por el naturalista inglés Charles Darwin (1809-1882) en El Origen de las Especies (1859). Probablemente se inspira en el manejo que, de esas teorías biológicas, hace Herbert Spencer  para explicar el cambio de las sociedades (1820-1903). Marx (1818-1883) se sirvió de ellas y nos habló del obligado tránsito desde las sociedades burguesas -llenas de avaricia e infelicidad- hacia el socialismo y luego el comunismo, como la etapa final de las sociedades, plena de felicidad y bienestar para todos. El mundo posmoderno, comulga también con la idea de la evolución de las sociedades. Es así que se habla de países en vías de desarrollo y países desarrollados. Los caminos para producir ese cambio social son  más o menos fijos. Siempre los mismos. Lo cierto es que visto desde otra perspectiva, tal vez no exista un único camino para la evolución de las sociedades. Tal vez España no se saltó la modernidad. Tal vez España siguió otro camino. Su camino. Y tal vez existan muchos caminos. Como lo ha sugerido la Tercera Vía propuesta por el primer ministro británico de Tony Blair (1959-). Ello ha ocurrido entre los seres vivos, según Darwin. Han seguido múltiples caminos. De los primates originarios la evolución ha dado vida al chimpancé y al hombre. Y a los más de 200 tipos de primates que sobreviven junto a ellos en el mundo de hoy. Cada uno siguió su camino particular. Caminos distintos. Resultados distintos. Indudablemente estamos en presencia de una clasificación torpe de las sociedades, que urge ser enmendada. Y es que las sociedades que lideran la modernidad y enseñan el camino para alcanzarla se aproximan aceleradamente al despeñadero ¡Y en su caída arrastrarán al planeta entero! El astronauta Michael Collins (1930-), lo advirtió en 1969. Es un planeta frágil, dijo cuando lo avizoró desde la luna. Y lo repitió recientemente con ocasión de la celebración de los 50 años de aquella proeza. Dijo que todavía lo estremecía la fuerte impresión que le causó el planeta tierra vista desde su único satélite ¡Ese hermoso globo azul celeste! Brillante globo suspendido en mitad de la infinita oscuridad ¡Cuán vulnerable era su hogar! ¡Cuán vulnerable era su única morada! ¡Cuán vulnerable era el suave y muy gaseoso velo blanquecino que lo rodea asegurando la vida en su interior! Y es ahora cuando sabe Collins la razón de su preocupación. Ese frágil, suave y gaseoso velo blanquecino responsable por la vida, se está reduciendo aceleradamente. Se le abren huecos por doquier. Es la actividad humana la responsable. Es la tala de árboles. Es la quema de bosques. El combustible fósil de los vehículos automotores. Las chimeneas de las fábricas de los países que sirven de modelo de desarrollo. Es la destrucción del planeta  motivada en gran medida, por un capitalismo ciego y arrogante que ignora el valor de la vida. Quinten Massys (1466-1530), en su Amberes natal -convertida en el centro financiero y comercial de Europa- pintó una obra maestra del renacimiento flamenco para recordarlo. Para recordar el necesario acercamiento a Dios de El banquero y su esposa (1540). Para hablarnos de la equilibrada acumulación de capital. Para condenar la codicia. El banquero, casi en sombras, determina con calma y humildad en una tranquila estancia y con la ayuda de una pesa, el valor de las monedas llegadas a sus manos desde muy lejanos parajes. Pareciera no pertenecer a ese mundo agitado que acaba de abrirse con el descubrimiento de América. A ese planeta agitado que ya posee vías marítimas de comunicación por sus cuatro costados. A ese mundo que súbitamente es gobernado por el incesante intercambio de dinero, oro, perlas, letras de cambio y animales exóticos que atiborran los galeones. La dama, su esposa, recibe un rayo de luz que ilumina las blancas facciones que rememoran a las vírgenes y al libro de oraciones que está en sus manos. Un espejo a modo de ojo divino se incorpora en un primer plano. Y una vela a medio consumir recuerda la muerte y el Juicio Final. El pintor también plasmó, en uno de sus cuadros, a Erasmo de Rotterdam (1466-1536), ese filósofo que abogó por la moral por sobre los valores materiales. El Primer Guerrero pacifista del mundo lo llamó la DW (2) . Destruidas sus capacidades industriales instaladas, Venezuela pareciera encontrarse nuevamente en el punto de inicio de aquel camino recorrido por los países capitalistas del primer mundo que hoy, amenazan al planeta. Destruidas sus capacidades industriales instaladas, Venezuela se encuentra en una encrucijada.  Seguir el modelo de los países del primer mundo. O, por el contrario, abogar por un capitalismo capaz de rescatar al planeta de la senda del suicidio. Un capitalismo verde. Que rescate los árboles, las aguas y los animales que ha destruido. Un capitalismo humano, que se centre en el crecimiento individual de todos aquellos que lo habitan y no que viva a sus expensas. Un capitalismo que la libre de la severa desigualdad social que anida en ella, condenándola eternamente. Un capitalismo para la vida. Un capitalismo espiritual. En este punto le pregunto: ¿Podrá Venezuela ser ese país líder que enseñe un mejor camino? Lo invito a trabajar en ello.

 

Caracas, 10 de agosto 2019

 

(1)De Haro Honrubia (2015). El pensamiento político de Ortega y Gasset. Anales del seminario de Historia de la Filosofía. Vol 32. Núm. 2 (2015).  

(2) Deutsche Welle, Reportajes y Documentales. 2019

El ballet y el tío Sam o… el futuro económico de Venezuela

Por @KarinvanGroning

 

Lentamente la bailarina separa sus delgadas y bien delineadas piernas en un poderoso salto. Se deja llevar -gradualmente- ganando altura. Conforme asciende reclina suavemente el hermoso cuello hacia atrás para mirar hacia los cielos, que se van acercando sin apuro. Los brazos acompañan el ascendente vuelo. Sublimes instantes liberadores de la fuerza sobrecogedora de la gravedad. La bailarina, por un instante, comulga con Dios en las alturas envuelta en los multicolores brillos de las lentejuelas que adornan su tutú ¡Muy efímera la exquisita obra de arte! Portentoso placer visual que sólo dura unas fracciones de segundo ¡Así bailaba la diosa! La Marie Taglioni (1804-1884) del ballet romántico del siglo XIX. Las pupilas de sus espectadores se abrían enormemente. Sorprendentemente esas mismas pupilas experimentaban similar efecto al observar a aquel horrible larguirucho de muy prolongadas y filosas uñas. Ese individuo mal encarado vestido con los colores de la bandera estadounidense. Ese individuo cuyas uñas y nariz aguileña recuerdan a las aves de rapiña. A las bestias depredadoras. El tío Sam de los cartoons. (1)  Es la representación de la avaricia propia de esa raza de hombres. Blancos. Malos. Enriquecidos. Una motivación a poseer, tan poderosa, que le impide tan siquiera, pasarse un peine sobre su rubia y desgreñada cabellera. Es así como vemos esas imágenes a comienzos del siglo XXI. Una, la nobleza y el esplendor humano. La otra, la bestialidad en la que puede caer. Lo cierto es que más allá de los apasionados juicios y los estereotipos tejidos en torno a ambas imágenes, ellas muestran un factor común. El trabajo asociado a esas manifestaciones de la conducta humana. Trabajo duro. Continuo. Concentrado. Sin distracción alguna. Horas y horas de duro trabajo en una íntima concentración. Horas y horas de duro trabajo y de muy fuerte fatiga física. Trabajo duro que marca las grandes diferencias. En el ballet y en los negocios. Pero también en la música. En la conducción de una empresa. Y también en la vida diaria. Trabajo duro en la búsqueda de la perfección. Belleza. Armonía. Funcionalidad. Trabajo duro en la búsqueda de la perfección que al cabo de muchas décadas es capaz de producir los resultados perfectos buscados.  Máquinas perfectas. Un Mercedes Benz. O un Rolex. Un extraordinario jet o un  IPod. Extraordinarias máquinas. Trabajo duro en la búsqueda de la perfección. Esa es la clave. Y es eso el capitalismo. Y fue eso el capitalismo en su origen. No hay pecado en su origen. No hay egoísmo, ni esa avaricia con la que frecuentemente se lo asocia. La búsqueda de la perfección que está en su origen, no es una ambición pecaminosa. Todo lo contrario. El gran sociólogo alemán Max Weber (1864-1920), lo dijo. Y lo asoció a Dios. Y a la religión. Una religión que habla de un Dios duro, distante e inclemente. Un Dios que nada oye. Un Dios con el que no se puede negociar. Nada de avemarías. Nada de padrenuestros. No acepta ofrenda alguna. Nada de velitas. Nada de promesas. Ni que camine hasta Santiago de Compostela de rodillas. No escucha sobre las buenas obras realizadas. No hay Extramaunción ¡Esa que lleva el alma directo al cielo sin importar todos los males cometidos! Es ese un Dios tan terrible que no perdona los pecados. Carga el hombre eternamente con la terrible culpa. Carga el hombre eternamente con la terrible duda. Carga el hombre eternamente con miedo al juicio de Dios. Ese que ocurrirá el día de su muerte. Y para sobrellevar el miedo, trabaja. Duramente. Para sobrellevar el miedo no se distrae. Se concentra en su trabajo. Para sobrellevar el miedo busca la perfección. Es una especie de sacerdocio. Tal vez así logre agradar al Dios inclemente. Ese trabajo duro. Concentrado. En busca de la perfección  al cabo del tiempo, produce resultados visibles. Materiales. Hermosos o muy útiles. Resultados apetecibles. Y allí comienza su intercambio. Y las ganancias económicas que tanto han criticado los marxistas. Su origen no es la ambición, ni el egoísmo, sino la búsqueda incesante de la salvación eterna. Usted lo puede ver en las fábricas. O en el arte. Pero también en la política. La Canciller alemana Angela Merkel, hija de un pastor luterano, es conocida por trabajar 18 horas al día y lo ha hecho ya por 14 años. Y es que si a ver vamos, esa es la historia de los pueblos de lenguas germánicas ubicados en el norte de Europa desde tiempos inmemoriales y probablemente la de sus religiones paganas. Y la de aquellos que ocuparon a la Gran Bretaña también desde hace muchas centurias. Esa es la historia de los seguidores de Martín Lutero (1483-1546) y de Calvino (1509-1564). Y la de esos anglosajones protestantes que por aquellos años empezaron a llegar a norteamérica. Un trabajo duro y concentrado en busca de la perfección que propició el surgimiento del imperio del norte. Produjo también el “milagro alemán” después de que uno de ellos, junto con sus seguidores, se olvidó de Lutero, de Calvino y hasta del Papa en Roma y acabó con toda Europa. El Plan Marshall ayudó. $13 millones entregados por el gobierno de los Estados Unidos para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial.  Crecieron las industrias. Crecieron las plantaciones agrícolas. Se redujo la pobreza y se mejoraron las condiciones de vida. 30 años después Alemania se volvió a parar sobre sus propios pies. La perfección en el trabajo es la clave. Y en su búsqueda se descubre el placer y la realización mística. Ese descubrimiento -el de la realización mística alcanzada a partir de la búsqueda de la perfección en el trabajo- es reportado por muchos de los grandes. Goethe… Thomas Mann… Una realización mística que en el siglo XXI se quiere alcanzar de otra manera. A través del éxito. Un éxito que se vende asociado a la diversión. A la superficialidad. “To be cool”. Éxito económico. Político. Éxito en el cine y la farándula. Y es que algunos lo logran. Nos lo ha mostrado CNN (2) . Un presidente Trump que luego de una serie de bancarrotas, se presenta ante las cámaras como el empresario más exitoso de EUA. El mayor promotor de desarrollos inmobiliarios. Construye y vende a gran escala. Condominios de lujo. Centros comerciales. Y no sólo en Nueva York. En todos los Estados Unidos. En México. En Panamá. En Canadá. En la India. No mueve un dedo, pero gana millones. Obtuvo millones de dólares con sólo “alquilar” su imagen y la de sus hijos. Con sólo una foto suya o la de algún miembro de su familia. O con un muy convincente video publicitario. Imagen “comprada” por las empresas para vender gigantescos proyectos inmobiliarios. Los clientes compran apartamentos y locales comerciales guiados por el exitoso presidente, quien no es responsable si esas empresas luego se declaran en quiebra. Ni de si los compradores reciben los inmuebles comprados. Ni de si se movió al menos una piedra. Unas letras muy pequeñas en los contratos -License Agreement- cortan toda conexión con la familia Trump. Esas letras los vuelven indemandables. Y es esa misma imagen lo que lo llevó a la presidencia de los EEUU ¡Éxito sin trabajo! El éxito divorciado del trabajo se convierte en el nuevo Dios y en la nueva religión. Se habla de los robots como adecuados sustitutos del trabajo… Y se disparan los videos en las redes sociales. Y las selfies... Millones de selfies copan las redes a la espera del súbito reconocimiento mundial ¡A la espera del rápido éxito! Y paralelamente, se disparan los desengaños… las depresiones… Y los suicidios… Y en este punto le pregunto: ¿Es el éxito sin trabajo una farsa como lo ha mostrado la historia de los últimos 500 años? ¿O es el éxito sin trabajo una tendencia mundial que sólo comienza? Si usted responde positivamente a esta última pregunta, le invito a elucubrar sobre el futuro económico de Venezuela ¿En cuál estadio se inserta?

 

Caracas, 1 julio 2019

 

(1)  Ver la caricatura: La flatera del Oncle Sam de Manuel Moliné Muns. Dibujo satírico publicado en 1896 en el diario catalán "La Campana de Gracia" satirizando sobre las intenciones de EE.UU. respecto Cuba. El texto superior dice (en catalán antiguo): "La obsesión del Tío Sam (por M. Moliné).". El texto inferior dice: "Protegiendo la isla para qué no se pierda."

 

 (2) Trump Family Business. CNN. 1 junio 2019

La muerte en la España de Federico García Lorca

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

“Como cae una dulce paloma derribada

por el plomo del odio, sobre la blanda tierra,

así cayó tu sueño, rodando por la sierra,

rodando y golpeando la noche de Granada”

(Federico García Lorca, Ricardo Adúriz)

 

Intelectuales, izquierdistas, republicanos, anarquistas, masones, separatistas, sindicalistas, socialistas, homosexuales, maestros, todos eran objetivos de guerra. Premeditada y concienzudamente seleccionados. Ellos serían acusados de traidores. De querer convertir a la España imperial en una colonia de la Unión Soviética. El plan era hacerlos sufrir -a esos vende patria- grandes padecimientos para provocar su más completa destrucción o su total sometimiento. Y no se necesitaban pruebas. Bastaba una leve sospecha. José Antonio Primo de Rivera, primogénito del dictador Miguel Primo de Rivera, fundador de la Falange Española (1) ,  amigo personal de Federico, habría podido informarle sobre el peligro que corría. Habría podido informarle al poeta que se encontraba entre los primeros en la lista de aquellos a ser exterminados de no haber sido probablemente, porque sin saberlo, él también se encontraba en ella. Le habría podido informar que estaba en el plan de los militares sublevados infringir, en el más breve período, el mayor dolor posible. Una fractura brutal. Instantánea y decisiva. Tan brutal que no quedarían fuerzas para un enfrentamiento posterior. Sería una intervención de horas ¡Quirúrgica! Tal vez de días… Muy parecida a esa invasión a Irak (2003) que en la contemporaneidad, ejecutó el Presidente de los Estados Unidos, George Bush. Lo cierto es que Federico ha podido saber que la violencia brutal contra el pueblo de Granada y contra el de toda España estaba cuidadosamente planificada. Desde meses atrás (2).  Prácticamente desde el mismo día que se declaró el triunfo en las elecciones del año 1936 del Frente Popular (3) , esa coalición de partidos de izquierda formada para hacer frente a los partidos monárquicos. Y es que la violencia desatada súbitamente no fue un resultado espontáneo. Los cabecillas del golpe militar habían estudiado hasta los castigos ejemplares que se administrarían. "Purgar el país concienzudamente de todos los elementos subversivos hasta su total exterminio" decían sus más connotados líderes al momento de trazar las líneas maestras de la sublevación (4).  Federico ha  podido saber que la violencia brutal contra el pueblo de Granada y contra el de toda España estaba cuidadosamente planificada puesto que todas las alarmas estuvieron encendidas por mucho tiempo. Los urgentes mensajes que llegaban desde Marruecos eran constantes. Y no sólo desde los cuarteles. Muchas fuentes confiables informaban sobre la conspiración de elementos militares españoles de la extrema derecha falangista en Tetuán, Larache y Ceuta contra la alianza de izquierda gobernante. Abdelkhalaq Torres, líder del movimiento nacionalista en la zona del Protectorado español en Marruecos, lo informaba  recurrentemente (5).  Otras fuentes fiables también lo hicieron. Los servicios de información no se cansaban de transmitir la misma información. Se había convertido prácticamente en vox populi. El ejército colonial español en Marruecos estaba próximo a alzarse en armas, decían recurrentemente esos mensajes. La intervención se produciría a través del Mediterráneo para alcanzar Andalucía y de allí marchar a Madrid. Nadie reparó en las alarmas. Menos los del gobierno.  Azaña -el presidente de la república- o Largo Caballero -líder del PSOE- que era a quienes competía en primer término. De haber indagado tan sólo un poco hubiesen sabido que era cuestión de días el avance de las tropas desde Marruecos. Los asesinatos del muy monárquico Calvo Sotelo (6)   y las muertes accidentales de los generales Sanjuro (7) , líder de la insurrección y Mola, uno de sus más importantes aliados militares, han debido estar también incluidos en las primeras filas de esa lista de “objetivos de guerra”. Muy propicios para exaltar en el pueblo los más exacerbados sentimientos ultra derechistas y anti-republicanos. Con esas muertes se allanaba el camino hacia la toma del poder y se aseguraba amplio respaldo popular. Y ese respaldo popular fue muy grande. Tan grande, como el que se le opuso… Sorpresiva situación que auguraba el muy trágico resultado. Una batalla frontal entre hermanos que duró tres años y que sirvió de puente para la más feroz de las dictaduras de derecha. Resultado tan sorprendente como el caos producido por la invasión del 2003 a Irak. Operación que a casi 20 años de su ocurrencia, no ha logrado la estabilidad gubernamental esperada. Tampoco ha logrado reducir la extrema violencia, ni alcanzar la paz social. Un instante de lucidez habría podido evitar tanto asesinato. Federico García Lorca cayó entre los primeros. José Antonio Primo de Rivera lo siguió meses después. Un instante de lucidez habría podido abrir el camino para negociar la salida de los rojos del gobierno, de esos que según algunos, lo Habían tomado mediante un fraude electoral.  Un instante de lucidez que ha podido evitar los años de cruenta violencia que sobrevinieron en los que “la mitad de España fue muerta por la otra mitad”… Una violencia tan descomunal que alguno de sus muertos, sorprendido, preguntó un tiempo después: ¿Pero sigue la vida? ¿No quedó todo detenido de repente un día para nunca más? (8)… Viendo la historia 83 años después, yo pregunto: ¿Hubiese sido mejor un acuerdo negociado entre las partes en conflicto? ¿Un acuerdo que hubiese impedido, entre miles, el cruel asesinato del poeta de España? ¿Cómo aplica al caso venezolano?

Caracas, 30 mayo 2019

 

[1] Falange Española (1933): partido fascista. En  1934  se convirtió en Falange Española de las JONS (FE de las JONS) uniéndose a las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS).

[2] El general Emilio Mola Vidal (1887-1937)  había elaborado 25 instrucciones secretas ya para 25 de mayo de 1936 y las confirmó el 30 de junio del mismo año.  Ver: Mechbal, A. (2011). Los Moros de la Guerra Civil española: entre memoria e historia. Revue de civilisation contemporaine Europes/Amériques. Amnis.revues.org. Recuperado de: journals.openedition.org

[3] El Frente Popular (1936) fue una coalición electoral española creada por los principales partidos de izquierda que consiguió ganar las últimas elecciones durante la Segunda República (16 de febrero de 1936) antes del golpe de Estado que desencadenaría la Guerra Civil.

[4] Afirmación del general Emilio Mola Vidal. Instrucción reservada No. 1. Abril 7 de mayo 1936: “Producido el movimiento (Base 5.ª) y declarado el Estado de Guerra… se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posi­ble al enemigo, …serán encarcelados… aplicándose castigos ejemplares a todos los directivos de los Partidos Políticos, Sociedades o Sindicatos no afectos al Movimiento…” Ver: Moya Hidalgo, A (2015). La represión nacionalista en la ciudad de Granada durante la guerra civil, 1936-1939. Universidad de Granada. REVISTA DEL CEHGR · núm. 27 · 2015 · págs. 109-121

[5) Movimiento de resistencia política al colonialismo, conducido desde la ciudad de Tetuán, por su élite social, constituida por los descendientes de los exiliados andalusíes y de los moriscos. Ver: Mechbal, A. (2011). Los Moros de la Guerra Civil española: entre memoria e historia. Revue de civilisation contemporaine Europes/Amériques. Amnis.revues.org. Recuperado de: journals.openedition.org

[6] José Calvo Sotelo (1893-1936) era un monárquico declarado, perseguía el regreso del rey en el exilio Alfonso XIII. En los meses posteriores al cuestionado triunfo del Frente Popular (febrero de 1936) exigió en las Cortes el restablecimiento del quebrantado orden público. Ganó gran popularidad entre la derecha y gran rechazo entre las izquierdas. Fue asesinado en Madrid (13 de julio de 1936).

[7] Sanjurjo general líder del golpe de Estado de julio de 1936 quien debía ponerse al frente del gobierno al tomar el poder. Murió el mes anterior, en julio, en un accidente aéreo.  Su puesto fue ocupado por  Mola, Franco y Queipo de Llano.

[8] Ver: Abad Liñán, J (2019) Cuantas víctimas se cobró la Guerra Civil? ¿Dónde hubo más? El País. Recuperado de: elpais.com

Satán, el héroe épico o… 

Cómo leer un poema

Por Karin van Groningen

 

¡Llamativo  giro! ¡Satán, símbolo de la libertad!  Un ángel rebelde que combate frontalmente el autoritarismo. Se enfrenta a Dios, ese monarca totalitario del Cielo -cruel, distante y frío- que impone normas y exige fidelidad absoluta. Así fue visto, por algunos, el Satán del Paraíso Perdido escrito por John Milton (1608-1674) en el año 1667. Poema en 10 libros. Un clásico de la literatura inglesa de todos los tiempos. Se inicia con Satán  encadenado en un lago de fuego en el Infierno después de haber sido expulsado por Dios del Cielo, junto a sus seguidores ¡Satán, símbolo de la libertad!  Así lo vio Lord Byron (1788-1824). Ese gran poeta inglés con fuerte conciencia social, que desde el parlamento batalló contra la aprobación de aquella ley que castigaba con la muerte a quienes destruyeran las novedosas máquinas textiles que dejaron a miles de trabajadores desempleados y sin ninguna fuente de ingresos. Lord Byron, toda una celebridad en su época. Los radicales lo veían como el líder en ciernes y los conservadores como el mismísimo demonio, por su reputación de blasfemo y su vida sexual disoluta. Y especialmente por  su muy melodiosa poesía y su garra -haciendo alusión a un defecto físico congénito en el pie- ¡Satanás, un ángel enérgico y magnificente! Así fue visto el Satán de Milton quien, en el Infierno, a donde fue enviado junto con sus seguidores después de perder la batalla del Cielo en la que se enfrentó a Dios, se libera de las cadenas para construir un palacio donde deliberar democráticamente con los demás demonios que lo pueblan -el Pandemónium-. Democráticamente también, acepta su decisión. Enfrentarse nuevamente a Dios. Y se ofrece como voluntario. Él sólo. Pero no en un campo de batalla. Han pensado los demonios en una forma más segura de vencer al tirano divino. Debes acabar con su obra más perfecta, le dijo Belcebú. Debes acabar con el hombre… ¡Satanás, el Mesías! Así fue visto el Satán de Milton por William Blake (1757-1827), “el mayor artista que Gran Bretaña ha producido”  -poeta, pintor y profeta radical-. Es el superior moral en la tiranía celestial miltoniana, dijo Blake. Lucha por la libertad del deseo individual contra los agentes del Mal que imponen su opresión. Esa no era una lucha nueva. Se observa décadas antes en La vida del Buscón (1626) de Francisco de Quevedo (1580-1645) y en el Rinconete y Cortadillo (1613) del gran Miguel de Cervantes (1547-1616).  En su lucha el Satán de Milton acepta ejecutar el plan aprobado en el Pandemónium. Sale del Infierno, cuyas puertas son abiertas por sus hijos -la Muerte y el Pecado- y viaja a través del caos… A lo lejos divisa el  universo prometido en el que se encuentra el Jardín del Edén y en él, el hombre. Su objeto de ataque. Llega sigilosamente a él y husmea en las cercanías -es así como se entera de las prohibiciones divinas-. Gabriel y sus ángeles a quienes se les ha ordenado cuidar de las puertas del Edén son alertados por Uriel de la presencia del intruso. Capturan y  expulsan a Satán del universo prometido, quien empeñado en cumplir lo convenido con los demonios, ya mejor informado, retorna en forma de serpiente. Aborda a Eva y la induce a comer el fruto del árbol prohibido. Adán, come también en un acto de resignación. Pierden su inocencia y se avergüenzan de su desnudez volviéndose hostiles entre sí. El Pecado y la Muerte, sintiendo el éxito arrollador de ese ángel que se rebeló contra el despótico monarca del Paraíso construyen un puente hacia la tierra y la convierten en su nuevo hogar… ¡Vaya manera de leer!… Podríamos decir que esa interpretación de un texto tan antiguo tomado de uno más antiguo aun -el Génesis- está mediatizado por las ideas de la época en la que vive Lord Byron y William Blake. Ellos son exponentes del Romanticismo, ese movimiento que nace en Alemania 200 años después de Milton y se extiende por toda Europa. Ese movimiento que florece en el marco de la Revolución Francesa cuyo norte es el individuo, su libertad y sus derechos. La necesidad de seguir los deseos individuales más allá de toda imposición social. El triunfo del individuo, que en política busca limitar el poder del monarca en favor de la supremacía del parlamento -el pueblo-. El Estado un mal necesario que debe ser claramente delimitado. Es la expresión máxima de la revolución liberal… Podríamos decir también que la interpretación de ese texto magnificando la figura de Satán, deriva de la forma en que está escrito. La historia se inicia por la mitad. Como la Eneida de Virgilio. O como el Cantar del mío Cid.  En los primeros libros del poema se exalta a Satán. En libros posteriores aparece un Dios vigilante que desde el globo que representa el Cielo, ha estado observando las andanzas de Satán ¡Dios intuye la caída del hombre! Y cuando es informado de la grave infracción cometida por Adán y Eva, ordena al arcángel Miguel su expulsión del Paraíso. Su Hijo, que está sentado a su diestra, se ofrece a sacrificarse por la salvación de esa obra paterna que es la humanidad.  Lo cierto es que más allá de cualquier interpretación,  podemos sacar conclusiones a partir de datos objetivos. Milton era un poeta que hace 400 años, en la época de la abominable monarquía en la que vivía, se atrevió a sostener que la soberanía descansa en el pueblo. Y que el pueblo puede deponer e incluso ejecutar al monarca que traiciona su confianza. Publicó sus escritos políticos en días de gran agitación que culminaron con la decapitaron del rey Carlos I de Inglaterra. Nunca la monarquía inglesa fue igual. Se le establecieron límites claros. Milton se enfrentó también a la Iglesia. En su poema “Lucidas”, atacó la corrupción de los clérigos y su connivencia con el brutal gobierno autoritario. Y se enfrentó a  la censura sosteniendo que  “Igual que matar a un hombre es matar a un buen libro”… “Sólo en un mercado abierto de opiniones puede alcanzarse la verdad”, escribió en uno de sus panfletos. “En una lucha libre y abierta entre la verdad y la mentira ¿Quién supo que la verdad llevara el peor puesto?”, decía otro de los muchos panfletos que se atrevió a elaborar y publicar. Sus tratados políticos sirvieron de inspiración a la Constitución de los Estados Unidos de América (1787) y a la doctrina del liberalismo. Es en función de ello que les pregunto: ¿Es el John Milton político el Satán de su Paraíso Perdido? O lo que sería lo mismo que preguntar: ¿Puede el artista en momentos de gran turbulencia social deslastrarse de su ser social?

 

Caracas, 15 de mayo de 2019

El poderoso sexo débil… o la historia de la intolerancia

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

No me caben las palabras en el espacio convenido, aun cuando se trata de una sola idea. Una única idea. Repetida durante milenios. Nada nuevo. Ilustrarla, sin embargo, exigiría miles de palabras ¿Por dónde empezar? ¿Por dónde hacer la incisión histórica? Un conocido comienzo podría ser Eva, la primera mujer sobre la tierra, según la Biblia cristiana (escrita entre 750 a. C y 110 d. C).  Esa Eva -quien resultó ser la primera persona en ser castigada sobre la faz de la tierra- fue pintada magistralmente por Alberto Durero (1507). Bella e impúdica. Seductora desnudez en las suaves e invitadoras líneas. Ella provocó el castigo, nos dijeron. Y en su violenta expulsión del paraíso, arrastró a Adán y a toda la humanidad. Otro buen comienzo para este ensayo podría ser la Lilith, la primera mujer en la tierra según una tradición más antigua -una tradición judía-. El inglés John Collier (1850-1934) la pinta más exuberante y atrevida que la Eva de Durero. Tentadora dama hecha por Dios del polvo, como Adán. Este, de polvo puro. Y la Lilith, esa que escapó del paraíso y lejos de Adán, transmutó en demonio, fue hecha con sedimento e inmundicia. Encarnación de la belleza maligna. Mezcla de figura humana y serpiente. Madre del adulterio. Este ensayo también podría ser iniciado mucho más atrás en la historia. En Sumeria, la primera civilización del mundo ( 6700 a. C.). Civilización que también creó su mito particular sobre la primera mujer. Dividida. Mitad demonio, mitad humana. Seducía a los hombres para perderlos… O tal vez podría iniciarlo en algún punto en la historia entre esa civilización sumeria y la cristiana. Ese punto probablemente se ubicaría en la antigua Grecia. Allí, encontramos a Pandora, la primera mujer según la Teogonía del poeta Hesíodo (700 a C.).  Pandora, quien al abrir la caja -vagina- propagó todos los males de la humanidad. Otro comienzo posible podría ser a través de la estirpe de diablesas nacidas de estas mujeres primigenias. La seductora Dánae, nacida en la mitología griega, que se vendió al dios Zeus por una lluvia de oro, exhibe sus sensuales formas durante toda la historia de Occidente, en los lienzos de Tiziano (1565), Rembrandt (1636) y Gustav Klimt (1908). O la Betsabé retratada magistralmente por el holandés Cornelis van Haarlem (1594). Ella -según el Antiguo Testamento de los cristianos- convirtió su vida en una terrible sucesión de intrigas, asesinatos y guerras civiles. Fue el castigo que Dios le impuso por haber inducido al rey David a matar a su esposo. Féminas bellas y malas. Y muy poderosas. Basta observar la violenta escena de Judith en uno de los episodios de ese Antiguo Testamento,  plasmada al óleo por la italiana Artemisia Gentileschi (1593-1654) decapitando con sus ensangrentadas manos al general enemigo, Holofornes después de que este sucumbiera a su seducción. O la Judith de Caravaggio (1599) que muestra los ojos desesperados del general en el momento en que le va cortando el cuello.  O la elegantísima Judith (1901) del austríaco  Gustav Klimt (1862-1918), que cambia la sangre que la rodea por el más reluciente oro. Tampoco sería descabellado empezar el ensayo con otras formas de manifestación artística. Y es que en la literatura el muy romántico poeta inglés, John Keats  (1795-1821) nos habla en su poema Lamia (1819), inspirado en el filósofo griego Flavio Filostrato (170-245 d C), de ese demonio que con forma de mujer seduce a Lucio, quien al reconocer el engaño muere de amor.  En la música Camile Saint-Saëns (1835-1921) confiere singulares sonidos a la historia de Dalila (1877), esa que según el Libro de los Jueces del Antiguo Testamento, utilizó sus encantos para perder a Sansón, al cortarle el cabello, origen de su fuerza. O la Carmen de Georges Bizet (1838-1875) estrenada en 1875 quien universaliza el arrebato sensual femenino aromatizado con las exuberantes notas del flamenco español. En la dramaturgia, la Salomé bíblica (1891) escrita por Oscar Wilde (1854-1900), es notable expresión de la maldad femenina.  Obra plagada de pecados. Decapitación. Incesto, adulterio, pedofilia, necrofilia. Todos de la mano de la hermosa niña. Heredera de las diablesas originales. Estirpe que ha dado vida a las rameras, a las femme fatale y a todas las mujeres rebeldes. En la cinematografía la película Perdición -Double Indemnity- de Billy Wilder (1944) es un  clásico que muestra a la vampiresa entrampar al héroe con promesas de sexo y dinero, que recibió siete nominaciones al Oscar y que ha sido seleccionada para ser preservada como “cultural, histórica y estéticamente significativa” por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Son todas esas maneras de iniciar este ensayo, formas de presentar a las mujeres, siempre diferentes, pero siempre iguales. Seres que han causado grandes problemas. Y, para muchos, todavía hoy continúan provocándolos. Basta recordar, los inicios de la Angela Merkel, la mujer más poderosa en el mundo de hoy. Joven con cara de yo no fui. Proveniente de la otrora Alemania pobre. Con un doctorado en física de la Universidad de Leipzig y sin apoyo popular, llega a los cargos de poder como sustituto temporal de algunos líderes en situación de descalabro político. Creyeron en su inocente cara. Su miedo escénico, la ausencia de carisma y su desagrado a hablar en público la señalaban como la sustituta temporal ideal. Nada que temer… Sin embargo, de las variadas formas de empezar este ensayo, yo me inclinaría por la Gran Ola (1830), ese grabado japonés de Katsushika Hokusai (1760-1849). Y es que es una ola gigantesca. Tan grande que sobrepasa el Monte Fuji, la montaña más alta del Japón. Los hombres, aferrados a los remos de las barcazas como su única tabla de salvación, lucen extremadamente diminutos y vulnerables. La gran ola domina todo el espacio. Crecida en su máxima expresión comienza a doblarse en una amenazante espiral que acabará -en su violenta y aplastante caída- con todo trazo de barcazas y hombres. Barrerá incluso al Monte Fuji. Es una ola con afiladas uñas… y es así como entramos en materia. Unas uñas que lucen impacientes por dar ese zarpazo final y definitorio que acabará con las diminutas expresiones del sexo masculino. Y, si lo vemos con algún detenimiento, es así como fueron descritas las mujeres en ese libro que sirvió para su persecución durante demasiados siglos. El Malleus Maleficarum. Escrito y publicado en Alemania en 1487. Dos dulces padres dominicos fueron sus autores. Se hicieron famosos. El libro se reeditó muchas veces. En toda Europa. También en América. La Inquisición lo usó como guía para perseguir, procesar y castigar a las brujas, entendiendo por tales, a las mujeres que no se resignan a ser esposas y madres sumisas. Esas, que cuando odian, hierven de ira  e impaciencia, como las grandes mareas del océano. Como la terrible Gran Ola de Hokusai. El Malleus Maleficarum nos dice que son un fracaso de domesticación. Y son capaces de herir a los hombres en todo. Pueden provocar esterilidades y enfermedades. Enfriar el deseo. Impresionar la imaginación. Impedir la erección y producir impotencia. Pueden hacer desaparecer el pene. Pueden producir tempestades. Devoran niños bautizados. Pueden trasladarse en cuerpo o en espíritu. Embrujan a los hombres por medio de la mirada. Un destello de ojos puede cambiar el ánimo de los jueces y mejorar sus sentencias. Son capaces de revelar acontecimientos futuros y cosas ocultas. Logran cambiar los corazones de los hombres. Destruyen todo a su alrededor con el poder de rayos  incandescentes y causan pestes y mortandades. Se las ha visto provocar abortos. Y causar la muerte de recién nacidos con sólo un tocamiento exterior. Transforman a los humanos en animales. Deben ser exterminadas nos dice el Malleus Maleficarum citando a San Agustín (354-430) y a Santo Tomás de Aquino (1225-1274). El brazo de la justicia debe encargarse de ellas, así como de sus hijas, igualmente infectadas. Y es que todas las malignidades son poca cosa en comparación con la de una mujer, enseña el muy leído libro. Y el desarrollo tecnológico ha ayudado a difundir esa idea nacida desde los inicios de la humanidad. La imprenta sirvió para difundir los valores  antifemeninos y misóginos y para la masculinización del salvador ¡Oh Dios bendito! Prejuicios, poder y medios de comunicación han sido los ingredientes básicos. Ingredientes que en los tiempos actuales son usados en la dirección contraria en vengadoras campañas como el Me Too. Lo cierto es que esos mismos componentes son y han sido usados en la persecución de otros grupos sociales. Los judíos, los negros, los moros y los homosexuales saben mucho de eso. Y es que no es antifeminismo. No ¡Es intolerancia! Una intolerancia que ha privado a sus víctimas de todo derecho a un desarrollo personal, condenándolas a inaceptables estados de dependencia y marginación. Millones a la muerte. Una intolerancia que ha privado al mundo del aporte, en términos gruesos, de una cifra no menor a la mitad de su población. En este momento les pregunto: ¿Cómo sería si toda la gente y no sólo la mitad de ella, contribuyese activamente en la construcción de un mundo mejor?  De seguro que no sería igual.

 

[1] Jones, J. Blake´s heaven. The Guardian Jones, J. 25, abril, 2005. The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/culture/2005/apr/25/williamblake

[2] Obras propias de la literatura picaresca española.    

¿Se equivocaron los militares?

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

Prohibieron toda publicación de los eventos que estaban ocurriendo. Querían evitar a toda costa que la gente se enterase de ellos. Era una política de Estado de primera prioridad. Había que ocultar los reveses que los militares estaban sufriendo. Había que ocultar los sufrimientos de los soldados reclutados forzadamente. Y sus muertes prematuras. El quiebre de miles de vidas en pleno florecimiento. Junto a la de sus padres y sus familias incapacitadas para superar tan determinante golpe. Menos manos en el hogar para el trabajo. Hijos que regresaban discapacitados para aumentar la pobreza y la necesidad. Para ocultar la verdad construyeron una gigantesca pantalla. Inventaron una “misión civilizadora” e invadieron militarmente a Marruecos. España obligada moralmente a civilizar a los salvajes moros del norte del África. Pantalla tan gigantesca como la tragedia que estaba viviendo el pueblo español. Desviaron recursos para financiar una campaña propagandística. “Fondos reptiles”, los llamaron por su cualidad de arrastrarse imperceptiblemente. Fundaron periódicos y revistas. Y también “subvencionaron” a los ya existentes. Fundaron muchos grupos de presión… portavoces “independientes” del proyecto. Crearon un aparato para el control de la información adecuadamente imbricado al aparato propagandístico, legislativo y judicial. La palabra se convirtió en delito. Se enjuiciaba toda palabra que se pudiese considerar ultrajante a la Nación. A la bandera. Al himno nacional. Al ejército. Una voz o una simple alusión era también delito. Igual pasó con las imágenes. Un grabado, una estampa, una caricatura. Un simple signo… Y de la subvención a los periódicos de retaguardia, los militares y los de opinión especializada se pasó a la subvención a la prensa generalista, tanto política como empresarial. Y de allí, se pasó a  intervenir el telégrafo. A pagar a periodistas y reporteros (1) . Pagaron entrevistadores y corresponsales in situ. Había hasta corresponsales de guerra comprados para la causa. Era primordial ocultar la verdad para poder continuar con el proyecto. Nada los detuvo. No hubo ni un ápice de compasión.  Ello ocurrió en los alrededores del año 1909. Si no fuese por los siglos que median hubiésemos dicho que estos acontecimientos inspiraron al maestro Giotto (2)  ese fresco pintado en témpera en la capilla Arena (3). Los buenos y los malos en el día del Juicio Final (1305). Ese que en muchas ocasiones ocurre en la tierra. Y que nos han dicho que con seguridad ocurrirá en el cielo. Un hermosísimo fresco que cubre toda una pared. Quintaesencia de la forma y de la perspectiva. Jesucristo como el juez supremo, en el centro entre los doce apóstoles. Los buenos en el cielo, ubicados en la parte superior. Los malos ¡Abajo! En el infierno. Unos malos que necesitaban un área nueva de expansión comercial, una vez que se perdieron las últimas colonias americanas -en el año 1898-. Tras la agresión militar civilizadora al norte del África, nacieron y florecieron en poco tiempo decenas de empresas. Mineras, constructoras y de transporte. Bancos y aseguradoras también ¿Se equivocaron los militares? ¿También se equivocaron aquellos que se escudaron en ellos?  La corona francesa que reinaba en España ya para aquellos momentos y todos aquellos políticos y comerciantes imbricados alrededor de ella, eran los protagonistas principales de esta tragedia. Lo cierto es que al poco tiempo los negocios comenzaron a peligrar… Y en ese momento recrudeció el control informativo, la censura y la represión.  Y es que el pueblo español se enteró de la tragedia que estaba ocurriendo… Y se disparó el descontento popular con las clases gobernantes. Y el antimilitarismo. Las tarjetas postales gratuitas impresas para que los soldados las enviaran a sus familias, fue la causa. Esas tarjetas mostraban hermosos paisajes, montañas y laderas norafricanas con soldados bien alimentados y alegres. Llegaban a las familias por el correo en tiempo sorprendente. Con la velocidad de los partes de guerra. Pero, inadvertidamente, las hermosas fotografías fueron sustituidas por las imágenes reales de la muerte y el sufrimiento de los jóvenes españoles más pobres. Rápidamente viajaron las tarjetas postales por los puestos del correo. Y llegaban hasta los padres y las familias pobres españolas. Famélicos lucían aquellos hijos que continuaban vivos... Y es que los recursos financieros destinados a  alimentación de la tropa -cantinas y comedores- y a los hospitales desaparecían imperceptiblemente… Por ello las tarjetas postales gratuitas con los hermosos paisajes. Para evitar que los huesudos y heridos cuerpos fuesen vistos por sus familiares. Huesudos y heridos cuerpos de todos aquellos sin oportunidades en la vida, cuyos padres no tenían los recursos para comprarles otro destino ¡Evoco inevitablemente esas dolorosas tonadas del cante jondo!...Y se siente su dolor. Y es que en realidad, donde me encuentro, sólo tengo que ver a mí alrededor…  Los huesudos y heridos cuerpos de los soldados españoles, los hijos de los pobres miserables que abundaban en todo el país, eran las imágenes que llegaban a las familias. Sus hijos, sacrificados. Y la gente se enteró de la tramoya. Y se enfureció. La Semana Trágica (1909) (4)  , fue una de sus consecuencias. Probablemente también la llegada y caída de la Segunda República (5)  y la cruenta guerra civil española (1936-1939). Probablemente también los 40 años de férrea dictadura que sobrevinieron encabezada por los mismos militares que estuvieron en aquellos momentos el norte del África. En este punto les pregunto: ¿Existe en Venezuela una orquestación propagandística similar? ¿Han sido la prensa y los organismos internacionales su centro neurálgico? ¿Amenazan con una guerra civil cuando la realidad es que pocas veces el país ha alcanzado un mayor consenso nacional?

 

Caracas, 5 marzo de 2019

[1] Martínez Gallego, F.A. y Laguna Platero, A. (2014) “Comunicación, propaganda y censura en la guerra hispanomarroquí (1906-1923)”,  Communication & Society / Comunicación y Sociedad, Vol. 27, n. 3, pp. 43-63

[2] Giotto di Bondone (1266-1337).El primero de los grandes maestros italianos cuyos trabajos inspiran las primeras obras del Renacimiento, que históricamente se ubica un siglo después.

[3] Capilla construida en Padua (Italia) en los alrededores del año 1305. Su nombre “Arena”, hace alusión a su ubicación en el sitio de un anfiteatro romano.

[4]  La Semana Trágica se conoce a los desórdenes violentos ocurridos en Barcelona  y otras ciudades de Cataluña, (España) como consecuencia de la recluta involuntaria de soldados reservistas para la guerra marroquí.

[5] La Segunda República española fue un período determinado por elecciones generales, que va desde la caída de la monarquía de Alfonso XIII y la conclusión de la guerra civil española en 1939.      

Wagner y la anticipación 

del Final ¿Puede el arte filosofar sobre sus causas?

Por Karin van Groningen

 

Richard Wagner (1)  persiguió el arte perfecto -el arte global-.Y obligó a los espectadores a viajar en su búsqueda. Por ello… construyó un teatro monumental. Allá en Bayreuth, en la Bavaria alemana. Un teatro que le permitió, al artista total  que era, trabajar personalmente la música y el drama, la arquitectura y la decoración de interiores, la escenografía y el vestuario. Un teatro austero y solemne que favoreciese la total concentración. Eliminó las arañas barrocas y los elegantes pasillos -paraíso de quienes acuden a él sólo para su exhibición personal-. Sin palcos, cada asiento -muy pequeño e incómodo pero con excelente visibilidad y acústica- es un puesto igual a todos los demás. Escondió la orquesta en aquel foso que, en lo adelante, existe en todos los teatros. Desechó el “bel canto” y la exhibición de las divas. Impidió por vez primera, todo paso a la sala una vez iniciada la obra. Y ningún aplauso interrumpiría la función… La solemnidad cimentada en ladrillo y argamasa para la obra más ambiciosa de la literatura operística, El Anillo del Nibelungo (1876).(2)  Los primeros acordes musicales magnifican esa casi religiosa solemnidad y develan el espíritu. Y es que los bronces que anuncian la llegada de los dioses… resuenan aquí y allá  majestuosamente. Muchos bronces. Más de lo usual. Unos en la orquesta. Otros escondidos tras el escenario. Trompetas bajas. Trombones. Contrabajos. Y  las famosas “tubas wagnerianas”.  Los sonidos viajan impactando dramáticamente a los ya desnudos e indefensos espíritus… Notas cargadas de máximas consecuencias cromáticas que se van desarrollando e enriqueciendo conforme avanza la obra, transcurren junto a la dramática cosmogonía wagneriana. Una violenta orgía de pasiones y crímenes protagonizados por dioses, semi dioses, valquirias, consortes y nibelungos nacidos en la mitología medieval germánica,  se desarrolla ante aquellos elevados espíritus, ya sin aliento... Abrasadoras fuerzas primitivas nacen y se van desarrollando, cada vez con mayor ferocidad, enlazadas a pequeñísimos motivos musicales que desde el inicio aparecen cíclicamente, cada vez más desarrollados.  Poderosos símbolos cargados de magia asociativa que configuran el motivo conductor de toda la obra. Es lo que se ha llamado el leitmotiv. Unos acordes compuestos para entrar en conexión con aquella misteriosa dimensión de la vida que se le escapa al conocimiento y a la razón. Acordes cuidadosamente compuestos para provocar ese estado trascendente en el que el “espíritu puro” encara a Dios. Veintisiete años le tomó su gestación, proceso que ha sido comparado con aquel “conjunto michelangélico de la Creación del Mundo y del Juicio Final estampado en la bóveda de la capilla Sixtina”.(3)   Tres días y una tarde en Bayreuth… pasan sus miles de espectadores aun en la actualidad para ver toda la obra, luego de esperar doce años después de adquirida la entrada.… Los mismos tres días que pasaron en la fecha de su estreno. Por todo lo alto. Reyes, cancilleres y primeros ministros, junto con toda la aristocracia e intelectualidad europea. Listz, Tchaikowsky, Camille Saint-Saëns…Todos ellos fueron expuestos a la tetralogía de El Anillo del Nibelungo. Todos ellos participaron en esa peregrinación religiosa que se disfraza de fiesta operática. Todos ellos fueron expuestos al drama filosófico. El inicio, la consolidación y el final del ciclo cósmico. Final terrible y arrasador. Y es que El Anillo del Nibelungo pone en escena el inicio y el final de los tiempos -el alfa y el omega-. El Anillo del Nibelungo desnuda su causa. El conflicto existencial entre las dos poderosas fuerzas vitales -el materialismo y el espiritualismo-. El materialismo de un ego exaltado que niega al espiritualismo  -el Amor- para apoderarse del oro del Rhin y hacer con él, aquel anillo que le otorga el poder universal. Unas décadas después, ese Final terrible escapó del escenario de Bayreuth… E irrumpió violentamente en la realidad provocando las guerras mundiales… y ahora parece haber huido a latitudes más cálidas ¡horror! Lo cierto es que la obra dramática está ya montada. Venezuela es el escenario. Preparada está ya toda la gama de dioses, semi dioses, valquirias y consortes producto de la mezcla racial, la transculturación y del devenir político. El Alberich nibelungo de Wagner, ambicioso, feo y malvado que perseguiría el petróleo y toda fortuna ajena y que -junto con sus secuaces- vive escondido en las cavernas… ¡Ese Alberich también está a punto! Es un nibelungo intoxicado con los venenosos elixires del centralismo extremo que se cultiva prolíficamente en las más atrasadas latitudes. El Libertador bebió de él ¡Sólo recordemos a la Gran Colombia!  Es la “Entidad-Nación” ese anti-héroe nibelungo. Un concepto nuevo que se opone a aquel en el que los habitantes de un territorio, defienden -en comunidad de iguales- sus libertades y su libre albedrío. Es la “Entidad-Nación” ese terrible  Alberich que se apodera de todo aquello que da forma a un país… ¡Arruinándolo! Ese que se apodera del territorio de gobernadores y alcaldes y absorbe sus funciones. Ese que se apodera de las empresas privadas y manufactura bienes. Ese que se apodera de las funciones del historiador y reescribe la historia. El que se apodera de la universidad y entrega títulos universitarios. El que hace lo propio con los periodistas y los medios de comunicación. Y con el artista. El que ahoga al político y al ciudadano ¡El que ahoga al mercado! El que con violencia succiona y se apodera de toda obra material y todo emprendimiento privado, esos que constituyen las poderosas y muy protegidas columnas en las que se cimentan los grandes países. Es una entidad inédita como inédito es la magnitud del arrebato. Tan inédito como la centralización extrema que lo envenenó. El nivel dramático de la obra comienza a aumentar cuando la historia… ¡Se contamina! Cuando el territorio de los estados y municipios… ¡Se convierte en tierra seca y depauperada! Cuando desaparecen los servicios vitales. Salud… ¡desaparece! Seguridad, electricidad y agua, también  ¡La Justicia, es la primera en esfumarse! Cuando se apropia del comercio y del mercado de bienes y servicios y… los alimentos y medicinas se evaporan… la angustia en la sala está en franco descontrol. Cuando los médicos recién titulados matan a los pacientes… ese dramatismo está ya cercano al clímax. Y llega a él, cuando se evaporan los empleos que habían logrado sobrevivir y junto con ellos, los salarios familiares… y más atrás los adorados hijos… Uno a uno van desapareciendo inexorablemente… ¡Cuidado con la implosión del monstruo! … gritarán por toda la sala aquellos que creen ver en la ruina, signos inequívocos de debilidad de la Entidad-Nación. Y es que en el conflicto wagneriano no sólo muere el héroe  -Siegfried-. ¡En esa lucha caen también los dioses y semi-dioses! Y sucumbe también el anti-héroe. Nadie sale ileso. Es la Destrucción Total y junto con ella, el  final del melodrama. En este momento les pregunto: ¿Son todos los venezolanos actores ya de este fatal drama wagneriano?

 

 

[1] Richard Wagner (1813- 1883): compositor y teórico musical, dramaturgo, director de orquesta, poeta y ensayista nacido en Alemania.

[1] Der Ring des Nibelungen” fue estrenada en el Festspielhaus el 16 de agosto de 1876.

[1] Ver: Un nuevo libro analiza la obra “El anillo del Nibelungo” del compositor Richard Wagner. La Nación.  5 enero, 2014

Berlín, 15 julio 2018

¿Máscara carnavalesca? … o la Venezuela de siempre

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning    

 

 

La apropiación de los recursos naturales. El oro, las perlas y… el cacao. Ese que crecía salvaje. Apropiación que inicialmente hizo uso de las encomiendas.  Indios sometidos al trabajo “esclavo” bajo las órdenes de un señor. Pronto descubrieron que era más efectivo la apropiación directa de territorios. Y junto con ellos, el sometimiento violento de sus naturales. Sus arcos y flechas parecían juguetes frente a las muy modernas armas de los violentos forasteros. Arcabuces, mosquetes y espadas empuñaban quienes se aparecían por esos montes al lomo de los briosos caballos. Al desaparecer buena parte de los indios, se sometieron a los africanos. Machos, altos, robustos, sanos y bien negros. Se los capturaba en Nigeria y Angola para su venta en los mercados populares. En Caracas ese mercado se encontraba frente a donde hoy en día se encuentra la catedral. Así se amasaron gigantescas fortunas. Un negocio con bajos costos. Nada que fabricar… A nadie se le debía pagar. Sólo se necesitaba un contingente de individuos leales y bien armados… Esta fue la forma de explotación económica que existía en Venezuela en épocas pretéritas. Fundada en los recursos naturales. Fundada en el uso de las armas y la violencia. Fundada en el comercio de lealtades. Y fundada en el sometimiento de las grandes mayorías. Es así como se construyó el poder económico. Es así como se construyó también el poder político. Siempre muy estrechamente relacionados ¿Su cabeza visible? El colono más poderoso -el déspota mayor- entre aquellos señores dueños de tierras y de esclavos -que formaron los incipientes cabildos pre-independencia-. Una exitosa red lo conectaba a una variada gama de actores -secundarios- dentro de todo el territorio. Su primer objetivo era extraer y llevar hasta las costas los recursos naturales para ser transportados hacia Europa o México. Armas para su protección y defensa fluían también a través de sus hilos. Así como las recompensas a la lealtad de los subordinados. Recompensas entregadas en especies, que servían a los actores secundarios para crear redes personales a imagen de la del déspota mayor. La multiplicación de la misma imagen a través del juego de múltiples espejos que se reflejan unos a otros, podrían parecer estas redes vistas a la luz solar. El resto de la población -básicamente esclava- carecía de poder alguno. Carecía de derechos. Sólo era una mercancía. Y como tal, reemplazable… Esa era la Venezuela de antes. Nada tiene que ver con héroes y pueblos libertarios… ¿De esa creencia deriva la confusión actual? Con el paso del tiempo ese poder político se fue formalizando ¿O maquillando? Copió los textos jurídicos de otras latitudes. Y promulgó un documento constitucional. Acción repetida una y otra vez, ya por siglos… La esencia del poder político, sin embargo, no cambió… Las fuerzas que lo mueven tampoco. Es lo que está a la base de lo que en la Venezuela actual se llama centralismo político. Centralismo administrativo. Un centro poderoso cuya influencia se va debilitando en la medida en que se aleja de él, en esa red de actores subordinados. Como la tela de las arañas. Un centro fuertemente interconectado cuyos hilos unen puntos cada vez más escasos y distantes en la medida que se apartan de él, hasta llegar al extrañamiento total, donde se ubica el grueso de la población en situación paupérrima. En los márgenes ¡Grosera desigualdad social! Y es a eso a lo que se ha llamado Estado ¡Pero la historia nos reporta los acontecimientos al revés! Y es que es también ella, en sí misma, una copia ¿Una máscara? Es una copia de la historia de otras latitudes. Es una copia de la historia del Romanticismo europeo. Ese que creó  a los grandes héroes y heroínas y al sentimiento nacional. Ese que dio origen a las grandes insurrecciones populares unidas todas las voces en un solo grito ¡Libertad!... Así gritaron los franceses en el año 1789. Un apasionado grito que brotó de las gargantas francesas y resonó en Alemania e Inglaterra. Un grito de libertad que había sonado ya,  en los Estados Unidos (1775) ¡Un grito libertario proveniente de las gargantas de ciudadanos empoderados! Ciudadanos que sabían producir riqueza. No la sustraían de la naturaleza, al menos no de la de aquellas latitudes. Se la compraban a los comerciantes americanos… En aquellas congeladas latitudes, no había nada para sustraer. No había nada para comerciar entre redes de déspotas mayores y despóticas lealtades subordinadas. Había que aprender a sobrevivir a partir del trabajo individual que producía valor y empoderaba a quien lo realizaba. Con la riqueza natural proveniente de América y su capacidad individual para producir valor, crecieron como personas. Crecieron sus artes. Crecieron sus ciencias. Crecieron sus emprendimientos ¡Apareció la Revolución Industrial! Y sus industrias. Y sus grandes corporaciones privadas. Esas que ya tienen casi 200 años de existencia y que hoy en día protegen con adoración  Y se desarrollaron como pueblo. Y también, apasionadamente, se fueron creando los Estados nacionales. Unos Estados que no deben ser confundidos con aquellos nacidos del violento sometimiento de los hombres para la expoliación de recursos naturales en beneficio de muy pocos ¡Una catástrofe mayor ha sido el producto de esa confusión! Y es que el usar una misma denominación no los iguala. Pasa como con el pie y el pie del cuento de Cortázar (1) . Su confusión a la hora de subir una escalera puede resultar catastrófica. Son esos los pueblos que hoy llamamos del primer mundo. Y con el valor producido con sus propias manos, sus ciudadanos empezaron a exigir un mejor trato. Y exigieron los derechos que siempre les correspondieron. Así rodaron las cabezas de los déspotas europeos. O les limitaron su poder. Y con su capacidad individual para producir valor “financiaron” a sus poderes públicos locales -a través del pago de impuestos-. A esos cuyos funcionarios se desplazan hoy en día en bicicleta junto a las de ellos. Sin guardaespaldas. Sin endiosamientos ningunos. Sin adoración ninguna. Y los obligaron a servirles. Y a rendirles cuentas. Con su capacidad individual para producir valor “financiaron” a los poderes locales que a su vez financiaron a los poderes nacionales. Y los obligaron también a rendirles cuentas. Y es que en esos países la descentralización se funda en el empoderamiento efectivo del ciudadano. En la libertad para ser. Libertad para opinar. En la libertad para emprender. No es cuestión de palabritas contenidas en movilizadores discursos. No es cuestión de una historia maquillada. Ni de medias tintas constitucionales y legales que sólo fortalecen a las fuerzas que perviven desde siglos pretéritos… ¡Incólumes! Son esas palabritas contenidas en los movilizadores discursos, esa historia maquillada y esas medias tintas constitucionales y legales las que mantienen secuestrado al “espíritu de los tiempos” de Hegel (2) , e impiden el progreso de la historia venezolana.  Sorprende que hoy en día, a ellos -los europeos- les parece poco lo logrado. París tiene ya 13 domingos con fuertes revueltas ciudadanas. El presidente Macrón ha tenido que ceder ante sus reclamos… Y ellos, los ciudadanos empoderados,  piden más y más participación ¿Y a nosotros, de qué nos ha servido esa máscara carnavalesca?

 

Caracas, 15 febrero 2019

 

[1] Cortázar, J (1962). Cuento “Instrucciones para subir una escalera”. Historias de cronopios y de famas. Editorial Minotauro.

[1] Hegel, G. W. F.  (1770-1831). Filósofo alemán que creó la dialéctica para explicar el progreso y la historia humana revolucionando los sistemas filosóficos de la modernidad.

Venezuela y el día del sociólogo

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning    

 

La hora del sociólogo ha llegado a Venezuela. Es la hora de desvelar las fuerzas más arraigadas que mueven y gobiernan el país. Esas que han estado presentes durante toda su historia. Esas que nacieron en los entornos indígenas y que luego se mezclaron con aquellas que llegaron posteriormente desde más allá de los mares ¡Violento mestizaje! Son las fuerzas que dan vida al poder y a su contrapartida, el sometimiento. Notas determinantes del pasado más profundo ¡Aunque nos lo han mostrado al revés! Un poder unipersonal. Llámese cacique o gobernador. Llámese encomendero de indios o capataz de esclavos. O llámese dictador. Y junto con el poder unipersonal, un sometimiento colectivo. Total. Nacido probablemente en la relación entre caciques e indígenas. Reafirmado luego con los encomenderos de indios. Y cuando se acabaron los indios, con el patrón/capataz de esclavos. De esos que se trajeron desde el África y Europa. Se trata de una especie de “señorío” sobre tierras y quienes habitan en ellas. No fue la herencia, la causa determinante del poder del señor. No. Fue la fuerza y el ejercicio indiscriminado de la violencia. Y es que se trata “señoríos” ganados y mantenidos por la fuerza y el uso de la violencia sobre vastos contingentes de personas en situación de vulnerabilidad extrema. Una red, como la de las arañas, asegura su sobrevivencia. El déspota mayor en su centro neurálgico. Una gigantesca red que define espacios y conecta múltiples actores. Una red que, como las de las arañas, crean cápsulas en las que se encierran los déspotas subordinados, quienes a su vez, lateralmente construyen sus propias redes y pequeños centros de poder ¡Un caleidoscopio a la luz solar! Armas, órdenes e información fluyen por esas redes, junto con el producto de la extracción de las riquezas naturales. Es la dinámica del sometimiento propio y ajeno y de su correspondiente pago. Redes cuyos hilos se van haciendo cada vez más finos para conectar actores de cada vez menor relevancia. La más profunda y grosera desigualdad social es su característica más visible. Una pequeña élite armada enriquecida -déspota mayor y déspotas subordinados- y un pueblo cada vez más pobre (1) y excluido manejado a voluntad. La marginalidad per se. La marginalidad institucionalizada. Son muchas las riquezas naturales provenientes de este rico país que fluyen por esas redes. Parecidas al cobre, oro, diamantes, cobalto, uranio, coltan y petróleo proveniente del subsuelo de ese país que, por poseer el segundo río más largo del mundo, tiene acceso a una fuente ilimitada de agua, a una tierra fértil, a un clima benigno… La República Democrática del Congo uno de los países más ricos del mundo, en el que la esclavitud y la corrupción han convertido en el más pobre” . El continuo flujo del producto de las riquezas naturales por las redes de la insaciable corrupción clientelar, deja al país exhausto. Paupérrimo. Y dividido… Una pequeña élite enriquecida y un pueblo que debe conformarse con los residuos de la ambición descontrolada. La hora del sociólogo ha llegado a Venezuela. Es la hora de desnudar al motor que está detrás de esas fuerzas que mueven y han gobernado al país desde siempre. La riqueza arrebatada a la naturaleza. Salta a la cabeza el Alberich ambicioso, feo y malvado del El Anillo del Nibelungo de Richard Wagner (2)  . Ese que quiere apoderarse el oro del Rhin y hacer con él, aquel anillo que le otorga el poder universal. Y eso es lo que hoy en día se llama Estado en Venezuela, con algunas diferencias y más allá de lo que dicen las normas escritas ampliamente irrespetadas. Pero ese Estado no es el mismo que el Estado de los países anglosajones y germanos, por ejemplo. Aquí pasa como con el pie de Julio Cortázar (1914-1984). Si confundes el pie con el pie en el momento de subir por la escalera, vas a rodar por ella cuesta abajo (3) . Te vas a descalabrar. Y eso es lo que ha pasado. Se ha confundido el Estado con el Estado. Vistos en blanco y negro, en este Estado representado, como en tiempos antiguos, por una persona, su voluntad es la ley. Es frágil la institucionalidad que apalanca a los otros poderes. Es frágil el poder del pueblo. Y es muy frágil el poder del ciudadano. En el otro Estado, representado por un colectivo -el parlamento- el ciudadano tiene un gran poder. Las múltiples organizaciones -públicas y privadas- en las que participa sirven de pesos y contrapesos al poder unipersonal. Estados descentralizados. Concejos municipales. Pequeñas empresas. Grandes corporaciones. Y fundamentalmente ciudadanos productivos. El accionar de los pesos y contrapesos diseminados en todo el  territorio son los elementos dinámicos del quehacer político de ese otro Estado. Gran diferencia entre el Estado y el Estado. Como entre el pie y el pie de Julio Cortázar. La hora del sociólogo ha llegado a Venezuela. Es la hora de sustituir al motor de esas fuerzas que mueven y gobiernan el país. Sustituir la riqueza arrebatada a la naturaleza, por aquella creada por el hombre. Y es que es la riqueza creada por el hombre el factor determinante de aquellas sociedades -del primer mundo- en “las que gobierna la gente” ¡Aunque nos lo han mostrado al revés! Una riqueza creada por sus propias manos. Y es que en  aquellas heladas latitudes no hay grandes regalos de la naturaleza. Por ello no hay mucho para ser apropiado mediante el uso de las armas. Ni mucho que distribuir. Ni redes clientelares. Ni cadenas de lealtades. La naturaleza es muy dura con esas gentes. Todo lo deben trabajar. Todo lo deben producir. Ese valor creado con sus manos los hizo poderosos en tiempos pasados. Claro, mucho los ayudó la riqueza comerciada desde estas tierras. Con esas riquezas y esa capacidad para producir valor con sus propias manos, construyeron sus industrias y mantienen su poder en el presente ¿Señores y vasallos? Sí que los hubo por aquellas tierras. Pero ellos, los más encumbrados, desaparecieron o vieron su poder delimitado por acción de un pueblo empoderado como consecuencia de la riqueza que era capaz de producir. Fue el trabajo, el valor y la riqueza creada, lo que luego les permitió disfrutar de los derechos que siempre tuvieron (4) . Pues lo cierto es que de derechos desgraciadamente, no se vive ¿Pero qué podríamos hacer nosotros los sociólogos para cambiar el espíritu de los tiempos? ¿Qué podemos hacer nosotros los sociólogos para cambiar ese espíritu que Hegel (5)  nos decía que existía más allá de la acción de los actores individuales? Probablemente no deberíamos rendirnos. Probablemente deberíamos hacer algunos experimentos. Probablemente deberíamos incursionar con la ingeniería social (6) . Unos toques inteligentes y muy acertados aquí y allá, tal vez podrían hacer la diferencia.  Unos toques inteligentes y muy acertados aquí y allá, tal vez podrían permitirnos ese gigantesco salto de garrocha histórico y social que se requiere para empoderar al ciudadano común -más allá de los derechos vacíos de contenido y de las dádivas del sometimiento-. Unos toques inteligentes y muy acertados aquí y allá, que provoquen la caída del centralismo político. El derrocamiento del llamado centralismo administrativo. Y ello empieza con el respeto al ciudadano común. Uno que no necesita que lo ayuden a levantarse. Uno que no necesita que lo ayuden a volar con el palo de garrocha. Sólo necesita que no lo derriben… Que no lo empujen. Que no lo atajen y le pongan obstáculos. Uno que sólo necesita libertad para ser. Libertad para crear. Libertad para emprender. En el arte. En la literatura. En la ciencia y también en el comercio y la industria, como los europeos pre-revolución industrial. Es así como se construyeron esos grandes países. Con la riqueza creada por el ciudadano y luego transferida al Estado -a través de los impuestos-. No al revés -dádivas entregadas por autócratas para exigir sometimiento-. Con el valor y la riqueza transferido desde el ciudadano a un Estado cercano. Local. Uno cuyos funcionarios caminen las mismas calles y compren en los mismos negocios. No uno cuyo centro de decisión que queda a miles de kilómetros. Con el valor transferido desde el ciudadano a un Estado local, que tiene que ceñirse a lo exigido por sus “financistas”. Y serían esos entes locales a su vez, los financistas de los poderes nacionales, quedando sujetos así a los designios del ciudadano, que es su única razón de existir. La hora del sociólogo ha llegado a Venezuela. Probablemente sea también, la hora de la ingeniería social (7) . Unos toques y retoques inteligentes y muy acertados aquí y allá, tal vez podrían hacer la diferencia. Tal vez podrían cambiar al “espíritu de los tiempos”. Tal vez nos permitirían construir un país.

 

Caracas 11 febrero 2019

 

[1] Historiador Dan Snow (9 de Octubre de 2013) DR Congo: Cursed by its natural wealth. BBC. Recuperado de https://www.bbc.com

[2] Der Ring des Nibelungen” fue estrenada en el Festspielhaus de Bayreuth en la Bavaria alemana, el 16 de agosto de 1876. Su autor Richard Wagner (1813- 1883), compositor y teórico musical, dramaturgo, director de orquesta, poeta y ensayista nacido en Alemania.

3] Cortázar, J (1962). Cuento “Instrucciones para subir una escalera”. Historias de cronopios y de famas. Editorial Minotauro.

[4] La Revolución Industrial con su epicentro en Inglaterra ocurre entre 1750 y 1850. La Revolución Francesa va desde mayo de 1789 a noviembre de 1799.

[5] Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831). Filósofo alemán que creó la dialéctica para explicar el progreso y la historia humana revolucionando los sistemas filosóficos de la modernidad.

[6] Gochhayat, Sai Abhipsa (15 de Noviembre de 2010). 'Social Engineering by Roscoe Pound': Issues in Legal and Political Philosophy. Recuperado de https://ssrn.com   

[7] En 1717 el rey de Prusia (actual Alemania) ordenó por vez primera en el mundo, que todos los niños debían concurrir a la escuela. Como no había suficientes disponibles en 1736, edictos ordenaban construir las escuelas necesarias convirtiendo la educación de los hijos en obligatoria para los padres. Decisión que revolucionó al mundo y engrandeció a su país.

 

El espíritu de los tiempos

Por Karin van Groningen 

@KarinvanGroning    kavege100@gmail.com

 

La Libertad del Pueblo (1830). La obra maestra del Romanticismo francés. Estética sensacionalista, morbosa, apasionada y extrema. Se mete bajo la piel. Y en el mundo de la fantasía. Los sueños, no las realidades, eran el tema de Eugène Delacroix (1798-1863), su autor  (1) . La libertad guiando al pueblo es, literalmente, un sueño. Era la Revolución Francesa de sus sueños. Anárquica, violenta, libidinal y asesina. Carente de ingenuidad. Seductoramente camina sobre cadáveres y conduce al pueblo a la muerte. Esa es la estética del Romanticismo. Una que necesitaba momentos desesperados, sentimientos exacerbados y los consiguió en las multitudes hambrientas, desilusionadas y anarquizadas. La bella diosa de grandes pechos desnudos sobrevive airosa entre los muertos, las traiciones y el terror que sobrevino -junto con su desenlace despótico- como el ícono visual de la Revolución Francesa (2) . Con su pintura Delacroix se distanciaba de las reglas establecidas en las academias, dando libre expresión a sus sentimientos e impulsos personales. Con su pintura Delacroix se distanciaba del estilo neoclásico de la Ilustración. Asumió la libertad para ser, lo que era. Ese era el motor existencial del Romanticismo del siglo XIX. La libertad para expresar abierta y universalmente sentimientos, estados psicológicos y espirituales. La libertad para sentir. Libertad para actuar. Libertad para opinar. Un ansia de libertad que, según Hegel (1770–1831) (3) , estaba en el “espíritu de los tiempos” -Der Zeitgeist-. Ya lo decía el “padre” de la Revolución Francesa, Jean-Jacques Rousseau, casi un siglo antes (4)   ¿Por qué debemos construir nuestra felicidad sobre las opiniones de los demás, cuando podemos encontrarla en nuestros corazones? En el interior de nosotros mismos. Ese “espíritu de los tiempos” se posesionó también de España. Francisco de Goya (5) lo humanizó en su terrible El tres de mayo de 1808 en Madrid (1814) (6) . El horror magistralmente expresado en óleo y lienzo. Dramática composición que expresa el horror en los ojos de quienes están siendo fusilados por el tirano de Europa -Napoleón Bonaparte-. El horror en los ojos de quienes han sido sometidos. El sometimiento, la contraparte de la anhelada libertad. En Inglaterra, Lord Byron (7) ,  romántico por excelencia, quien no temía al amor libre, ni al incesto, entregó su vida en la lucha por la libertad en la gesta independentista de Grecia. Y ese “espíritu de los tiempos” apareció también en Alemania. Se posesionó de muchos de los grandes. Goethe (8) . Schiller (9) . Y también de Ludwig van Beethoven y su Novena Sinfonía (1824) (10) . La obra central de la música occidental. El himno creado para la humanidad entera.  Explosión sonora cuyas ondas viajan vibrantes atravesando el espacio para envolver a todos los hombres en un abrazo fraternal -hoy el himno de la Unión Europea-. Una unión sublime que nace en el momento en que los solistas y el coro se ponen de pie para cantar La Oda a la Alegría de Schiller (1786). Gloriosas premoniciones armónicas de la victoria final de la Humanidad. Una Humanidad que quiere vivir unida al lado del creador supremo "que habita más allá del dosel de las estrellas". Libre de divisiones geográficas y étnicas. Menos aún ideológicas. Ese es el mundo de sueño de la Novena Sinfonía. La humanidad armoniosamente unida. Ese es el mundo de sueño en el que Beethoven quería vivir. El de la conexión amorosa con otros seres humanos. Ese era su anhelo más interno. Y lo supo expresar brillantemente para dejárnoslo como herencia universal. Ese era “el espíritu de los tiempos” que flotaba en los aires del momento. Invadía todos los resquicios. Y gobernaba las mentes y los corazones. Aunque nos lo han querido vender al revés... Rousseau, el padre del movimiento Romántico, nos dicen los textos… Pero no. Esas obras -supremas como lo son- no tenían el poder para crear al “espíritu de los tiempos”. Bien lo decía Hegel. Existe independientemente de los actores individuales. Ellos -Delacroix, Rousseau, Goethe, Goya y Beethoven lo supieron capturar. Y lo convirtieron en materia y energía. Cuadros. Poemas. Sinfonías grandiosas. Lo capturaron, lo convirtieron en materia y energía y se lo enseñaron a las gentes para que se reconocieran en él.  Engrandeciéndolo. Muchas obras no lo lograron… El Manifiesto Comunista de Marx  -ese del “proletarios del mundo uníos…”-  no fue seguido por las crecientes masas europeas. Sólo pasado un siglo y una guerra mundial, aquellas  que vivían esclavizadas -en Rusia- se reconocieron en él. Pero nos lo han querido vender al revés… De ser Rousseau el padre del Romanticismo, tendríamos que decir que también es el padre del nacionalismo. Y así, podríamos decir que es el culpable de la Primera y Segunda Guerra Mundiales. Y es que el Romanticismo trajo consigo el ideal nacional.  La soberanía nacional…Y a sus grandes héroes.  Recordemos a Benjamín Franklin. Simón Bolívar. Y tantos otros. El Romanticismo trajo consigo también, la exaltación del pueblo. Sus mitos. Sus cantos. Sus historias. Su folklore. Su música. Sus necesidades. El imperativo de los pueblos de desarrollarse en sí mismos como camino para descubrir a Dios. Un espíritu nacionalista que se estampa en el más más perfecto “estilo ruso” en la universalmente conocida Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada (1883-1907), símbolo de la ciudad de San Petersburgo.  Y es eso lo que llaman Romanticismo. Pasión pura. Poderoso alimento. Definiendo lo que eran -muy apasionadamente- también definían lo que no eran. Y así -también apasionada y peligrosamente- se dibujaba el contrario… Los ayudó la resistencia de las nacientes naciones a la invasión napoleónica. Y luego aparecieron las comparaciones… Unos superiores que otros… Lo cierto es que los monarcas y líderes también supieron capturar al “espíritu de los tiempos”. Y lo usaron. Descubrieron rápidamente ese naciente poder de las masas movilizadas por la apasionada unión de quienes comparten un mismo idioma, cultura y raza. Le dieron al pueblo lo que el pueblo quería oír. Y ver. Y sentir. Exaltaron su música. Su arte. Sus historias. Sus mitos. Sus héroes y heroínas. Exaltaron a sus connacionales ¿Populismo temprano?  Y -de inmediato- surgieron las guerras. Poco a poco pero decididamente se independiza la Argentina, durante la llamada Revolución de mayo. Grecia y Chile. Venezuela y los EEUU. Cuba y Puerto Rico. La Revolución belga, que sólo necesitó de una representación operística para que se disparara. Y en Europa las guerras mundiales de principios del siglo XX, obligaron a redibujar el mapa continental. Hoy en día algunos líderes plantan nuevas semillas nacionalistas  -y racistas-.  Donald Trump (EUA),  Marine Le Pen (Francia), Matteo Salvini (Italia), Alternativa para Alemania (AfD); Heinz- Christian Strache (Austria), Geert Wilders (Holanda) ¿Podrán ellos dar vida a un “espíritu de los tiempos” como el que llevó a la destrucción de Europa? ¿O sólo pueden acechar su gestación y tal vez capturarlo cuando vea la luz? Probablemente el  Brexit y la ruptura de la Unión Europea es ya un aviso del próximo alumbramiento. No lo sabemos aún. Lo cierto es que de estarse gestando, las muy actuales redes sociales -de las que tanto nos orgullecemos-  al igual que los actores individuales, carecen de la capacidad para impedir esa gestación y cambiar el curso de la historia. Ella sigue su curso independientemente de ellos. Los estudiosos de opinión pública nos lo dicen…Y es que las personas leen sólo aquellos mensajes que confirman sus opiniones, creencias, deseos y sentimientos. Esos que ya están ya enraizados en sus individualidades. Esos que confirman las tendencias y alimentan al naciente espíritu. Y rechazan automáticamente aquellos mensajes que pretenden cambiarlos o que los contradicen (11) . Entonces ¿Con qué cuentan los líderes libertarios actuales para cambiar la historia de los pueblos esclavos? ¿Sólo les queda esperar por la llegada del espíritu que se posesionó de la Libertad del Pueblo de Delacroix? ¿Y creen ustedes que para nosotros esa espera ha terminado ya?

 

Caracas, 1 de febrero 2019

 

[1] Ferdinand-Eugène-Victor Delacroix (1798-1863), el más grande pintor romántico francés, cuyas obras inspiraron el Impresionismo, como movimiento pictórico. 

[1] Jones, J. (5 de abril, 2005). Cry Freedom. The Guardian. Recuperado de https://www.theguardian.com

[1] Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831). Filósofo alemán que creó la dialéctica para explicar el progreso y la historia humana revolucionando los sistemas filosóficos de la modernidad.

[1] Jean-Jacques Rousseau, (1712-1778) filósofo suizo (Ginebra), autor del El Contrato Social (1762), obra que se dice que inspiró la Revolución Francesa.

[1] Francisco José de Goya y Lucientes (1746-1828): pintor y grabador español. Sus referentes más contemporáneos fueron Diego Velázquez y Rembrandt.

[1] El tres de mayo de 1808 en Madrid es un cuadro del pintor español Francisco de Goya terminado en 1814 donde evoca la lucha del pueblo español contra la dominación francesa, al inicio de la guerra de la Independencia española. La intención de Goya según una carta autógrafa es la de perpetuar las más notables y heroicas acciones de la gloriosa insurrección española contra el tirano de Europa. Recuperado de https://www.museodelprado.es

[1] George Gordon Byron, 6to Barón Byron (1788-1824), poeta nacido en Londres, Inglaterra, conocido como el “melancólico egoísta”. 

[1] Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832). Poeta alemán, dramaturgo, novelista, estadista. Según muchos la más grande figura literaria de la era moderna.

[1] Johann Christoph Friedrich von Schiller (1759-1805), reconocido dramaturgo alemán, poeta y teórico literario.

[1] La Novena Sinfonía de Beethoven (bautizado 1770-1827) es posiblemente la obra de arte central de la música occidental: es un desafío tan grande ahora como lo fue en 1824 para sus oyentes, artistas y todos los compositores que han escrito una sinfonía desde entonces. Pero no es porque esta pieza sea un monumento monolítico de certeza; en cambio, es porque su poder musical gigantesco e irrefutable es una fuente de renovación y posibilidad infinitas. Service, T (Tue 9 Sep 2014). Symphony guide: Beethoven's Ninth ('Choral'). The Guardian. Recuperado de https://www.theguardian.com

[1] Tappin, B, Van Der Leer, L y McKay, R (27 de mayo, 2017). You’re Not Going to Change Your Mind. New York Times  Recuperado de https://www.nytimes.com

Otra forma de habitar el mundo o… es más lo que no podemos ver

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

Ángeles han sido vistos, pintados y cantados desde tiempos inmemoriales… Es probablemente por ello, que hoy en día están siendo investigados desde el Observatorio Pierre Auger. Entre los ángeles que están siendo observados a través de sus muy especializados lentes, podría encontrarse aquel emisario del Padre Divino, que Fra Angélico (1)  plasma magistralmente en oro y temple en el lienzo La Anunciación (1426). O aquellos mensajeros del regocijo celestial ante el nacimiento del Redentor que El Greco (2)  refleja en su oleo La Adoración de los pastores (1614). Pero seguramente que a los 500 científicos que han colaborado con el proyecto del observatorio, no se les pasarán por alto los ángeles más profanos, como aquella pareja alada que no se ruboriza ante el hermoso cuerpo desnudo de la diosa Venus en el momento de su nacimiento (1510) (3) , obra maestra del  Quattrocento italiano  pintada por Sandro Botticelli (4) . Les llamarán la atención también, ángeles más citadinos, como aquel que desciende por la escalera del cielo sobre el jardín de la casa de William Blake(5), en Sussex, Inglaterra -aquel pedazo de tierra verde manzana, donde el poeta, desnudo le leía cuentos a su esposa-. La cabaña de Blake (1804) es el nombre del óleo en el que aparece el descendente ángel, realizado por ese pintor -considerado el más grande artista británico- que a la edad de 8 años, vio un árbol lleno de ángeles. Le contó a su madre, que parecía estar adornado de estrellas fulgurantes, con su iluminada cola de incandescentes luces. Ángeles han sido vistos, pintados y cantados desde tiempos inmemoriales… Es probablemente por ello, que 18 países se unieron para crear el Observatorio Pierre Auger. Es probablemente por ello, que alrededor de 100 instituciones han colaborado en esta empresa. Un  premio Nobel de Física -James Cronin- de la Universidad de Chicago (EEUU), es su director. Sergio Petrera, de la Universidad de Karlsruhe (Alemania), su codirector. Esa es mi lectura del reportaje de la Deutsche Welle sobre el trabajo que se adelanta en el observatorio instalado en una gigantesca llanura argentina (6) . Y es que probablemente sean ángeles aquella lluvia de luces doradas que caen sobre la tierra, reportada desde el observatorio. Probablemente sean ángeles y las almas de todos los que se han ido, esas millones de partículas que observan los científicos, atravesando el cielo. Las han llamado rayos cósmicos. Dicen que ellas pueblan todo el universo ¡El universo entero poblado de ángeles y arcángeles y de las almas de los nuestros! Tal vez ese universo celeste sea el cielo, como siempre fue pintado y cantado. Ángeles han sido vistos, pintados y cantados desde tiempos inmemoriales…  Lo cierto es que los lentes especializados del Observatorio Auger detectan esos rayos atravesando no sólo la atmosfera terrestre, sino también a las personas ¡Pasan a través de nosotros! Millones de rayos lo atraviesan todo.  Rocas. Agua. Seres vivos. Rayos que caen en forma de creciente cascada a casi la velocidad de la luz. Millones por segundo. Es una cascada de flashes luminosos en flujo continuo que al entrar en la atmósfera terrestre, se multiplican exponencialmente, al chocar unos con otros. Lluvia dorada de radiación cósmica que nos llega desde las estrellas. Desde nuestro sol. Y también, desde estrellas ubicadas en galaxias muy, pero muy, lejanas. Hasta las nubes de polvo cósmico son atravesadas por esos rayos luminosos. Esas nubes que flotan en el espacio intergaláctico compuestas de rico material estelar proveniente de las explosiones de las estrellas que mueren, una vez cumplido  su ciclo de evolución (7) . Esas nubes u hornos estelares, cuyos elementos constitutivos se van uniendo producto de la gravedad, generando una energía y unas temperaturas tan extremadamente altas, que provocan la fusión de los átomos dando forma a átomos más complejos. Son los primeros “embriones” de la vida. Incubadoras intergalácticas ¡Incubadoras de estrellas! … Luego esos “embriones” viajan por todo el universo. En los cometas y asteroides. Y también, en los rayos cósmicos que las atraviesan. Fueron esas semillas estelares las que llegaron a la tierra y crearon la vida ¡Estamos hechos de polvo estelar!... Y no sólo crearon la vida… ¡La han hecho divertida! Los flashes luminosos intervienen en la transmisión de la información básica -ADN- de una generación a otra. Y provocan “errores” en las copias. Son las llamadas mutaciones. Responsables de la diversidad y de “la complejidad de la vida animal y del desarrollo de los humanos”. Y como si fuese poco, esos flashes luminosos nos mantienen vivos dentro de esa blanca, bella y tenue capa algodonada que rodea a la tierra y que nos cubre con su manto protector. Esa que tozudamente estamos empeñados en destruir -la atmósfera-. Ellos provocan el nacimiento de las gotas de agua, de la lluvia y de las nubes. Y es que “las estrellas nos han creado hace 3.800 millones de años y continúan cuidando de nosotros después de tanto tiempo” ¡Babysitters estelares! Ellas son las responsables de crear la vida a escala  cósmica, dicen los científicos del Observatorio Pierre Auger. Lo cierto es que nosotros no los vemos. Que el ojo humano no está acondicionado para verlos -nos dicen también esos estudiosos del universo-. Ello no significa que no existan, nos dicen. Pasa como con el inconsciente humano “descubierto” por Sigmund Freud (9).  Existe aun cuando no lo vemos. Ni sabemos dónde está.  Freud  no lo dijo. Creía que el inconsciente humano era inobservable. Como los rayos cósmicos que nos atraviesan a diario ¿Descubierto -el inconsciente- por la intuición? ¿O por los sentimientos? Goethe  nos decía que "... la cabeza sólo es capaz de comprender… en compañía del corazón”. O de la imaginación… según Albert Einstein(10) . Y es que para este genio de la física, era inexplicable en términos de química -o de física- un fenómeno tan importante como el primer amor ¿Romanticismo decimonónico? (11)  Lo heredó Freud? ¿Y también Einstein? ¡Lo cierto es que parece ser mucho lo que no vemos, ni entendemos…!  Aun cuando los rayos cósmicos sí parecen haber sido vistos. Y no sólo por los lentes de los especializados telescopios del Observatorio Auger. Ellos ven flashes luminosos. Algunos humanos ven ángeles y almas libres en esa cúpula celeste que nos rodea… Isabel Allende (12)  cree en ello. Nos lo contó en su entrevista a CNN. Nos dijo que su hija, en estado de coma y sin poder tan siquiera abrir los ojos, la visitó en sus sueños antes de morir y al despertar, observó que había olvidado sus zapatillas al borde de su cama… Una visita parecida a la de nuestra madre, durante aquella parrillada familiar -íntima- realizada en su querida casa de campo, pocos días después de su muerte. Una parrillada igual a la que ella organizó en tan innumerables ocasiones. Sólo faltaba su presencia. Nos encontrábamos todos sentados a la mesa con los platos recién servidos, tratando de llenar su vacío. Bromas y risas forzadas para distraer al ya fatalmente solitario padre. Casi en el momento en que nos aprestábamos a clavar por vez primera el tenedor en el suculento trozo de animal que todos teníamos al frente, aparece una gran mariposa de luminosos tonos azules y dorados, que se fue posando sobre cada uno de nosotros. Sin apuro alguno pasaba de cabeza en cabeza, como bendiciéndonos y bendiciendo el ritual que estábamos a punto de iniciar, mientras todos la mirábamos y nos mirábamos con asombro. El tiempo que se tomaba sobre cada uno de nosotros nos dejaba pasmados. En su alegre aleteo, se asentaba sobre nuestros cuerpos y luego se paseaba también por los alrededores. Todos -conmovidos- recordamos su presencia ¡Mágicamente la separación se disolvió por unos minutos!… Y es que probablemente exista otra forma de habitar el mundo. En conexión con las estrellas.  Esas que nos han creado y que nos cuidan. En conexión con los animales y la naturaleza. Con los árboles y las plantas. En conexión con los seres queridos que no vemos... Unos, por el WhatsApp. El saludo diario. El reporte inmediato de eventos novedosos. Una visita ocasional. Y con los otros… probablemente sirvan las conversaciones íntimas… o las cartas. Esas que Isabel Allende escribe todas las noches a su hija, esperando que tal vez halla Wifi en el cielo… 

 

Caracas, diciembre 2018.

 

[1] Fran Angélico (1400-1455): artista toscano del Renacimiento italiano.

[2] El Greco (1541- 1614): pintor de final del Renacimiento nacido en Creta, República de Venecia para el momento de su nacimiento.

[3] El “Nacimiento de Venus” presenta el cuerpo femenino desnudo, revolucionando los valores pictóricos prevalentes en su momento.

[4] Sandro Botticelli (1445- 1510): pintor florentino.  

[5] William Blake (1757-1827): pintor y grabador inglés nacido en Londres. También es considerado poeta.   

[6] Ver: Reportajes y Documentales. Deutsche Welle. 29 abril 2018

[7] Las nubes de polvo estelar están compuestas por hidrógeno, helio, carbono, cilicio, oxígeno, hierro, y otros átomos. Ese polvo ha sido analizado por la misión Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA). 16 moléculas orgánicas básicas para la creación de la vida fueron encontradas en ella. 

[8] Sigmund Freud (1856- 1939): médico neurólogo nacido en Austria. Padre del psicoanálisis. El inconsciente según Freud -deseos, miedos, significados y actos- es algo más que el cerebro, es algo mental. Por lo que se parecería desprenderse que según él, hay entre la conciencia y el cerebro, una sustancia mental de la que están hechos los contenidos inconscientes. Ver: Vesa Talvitie, Juhani Ihanus, and Timo Kaitaro. Sigmund Freud and ways of talking about the unobservable. Romantic, positivist, Kantian, and vitalist aspects of the mental unconscious. In: Bollettino di Studi Sartriani, 9, 2013, pp. 53-76.

[9] Johan Wolfgang von Goethe (1749 - 1832): poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán, exponente fundamental del Romanticismo.

[10] Albert Einstein (1879 -1955): físico alemán de inmensa popularidad mundial.

[11] Los románticos del siglo XIX sostenían que muchas verdades sólo pueden ser alcanzadas a través de la emoción, de los sentimientos y de la intuición

[12] Isabel Allende (1942- ): escritora chilena nacida en Perú.

Una palabra. Miles de palabras… La banalización de la palabra

Por Karin van Groningen   

@KarinvanGroning

 

Los libros viajaban en los antiguos galeones y permeaban las más custodiadas fronteras. Los derechos humanos y la cuestión social fueron difundidos a través de sus palabras. Rousseau (1) . Montesquieu (2)  . Su lectura modificaba la conducta. Se levantaban las masas y las monarquías europeas empezaron a tambalearse. María Antonieta y el rey Luís XVI de Francia, fueron decapitados (3)  . Los alzamientos en las colonias imperiales. Los esclavos y también sus patronos -unidos- provocaron la desaparición de los imperios. Muere el imperio español (1898)… Ese es el poder que tiene la comunicación de la palabra. Una palabra que luego de los grabados en piedras y de los manuscritos de nuestros antepasados -prehistóricos-, se empezó a difundir “masivamente”. La imprenta fue el medio (1440). Y es que casi inmediatamente después de su invención,  se produce la revolución protestante de Lutero (1483-1546). Los alemanes, alfabetizados desde muy temprano, descubrieron de inmediato la manipulación de la palabra. Las palabras de la Biblia, traducida del latín al alemán e impresa en miles de copias bellamente iluminadas por Cranach El Viejo (4)  , no hablaban de lo que hablaban quienes los adoctrinaban desde el púlpito. Y se armó la trifulca. Protestaron. Protestaron airadamente contra los obispos católicos. Y más airadamente contra el Papa en Roma. Terremoto eclesiástico y político que unió a los germánicos en contra de Roma y en torno a la figura de Lutero. Movimiento que dañó las bases más profundas de la Iglesia Católica, produciendo una escisión abierta hasta los tiempos presentes. Y es que el protestantismo fue un movimiento asociado directamente a la palabra recién impresa ¡A la palabra iluminada! Luego la Revolución Francesa y decapitación de los reyes y, de seguidas, Karl Marx (5) …  ese que se inscribió en esa historia con su “Manifiesto Comunista”… Ese que empieza con la muy universal frase: ¡Proletarios del mundo uníos!… Y nuevamente puso en movimiento la máquina de la historia. Las masas -que paralelamente habían empezado a crecer aceleradamente- se activaban en toda Europa. Los reyes -horrorizados- tuvieron que reconocerlas. Y junto con ellas, negociar con sus nacientes organizaciones sindicales y sus partidos socialistas, anarquistas y comunistas. Y aun sin poder recuperarse de los cambios en la conducta del colectivo producidos por los libros transmisores de la palabra revolucionaria, llega la radio (1894) y casi con ella, el cine (1895). Y al poder de la palabra se le unió el poder de la imagen… ¡Nuevamente la palabra iluminada! Y las masas seguían y seguían creciendo… Y entre ellas las palabras se difundían con rapidez. Con avidez… Y la conducta individual y social se modificaba… Se exigían derechos y se desestabilizaban los grandes poderes… Y es que las palabras y las imágenes escapaban velozmente de las páginas de los libros y a través del radio y del cinematógrafo, llegaban a los oídos y a los ojos de todos los habitantes del mundo (6)  .  Las palabras de Rousseau, de Montesquieu y de Marx viajaban veloces hasta los oídos y los ojos de las crecientes mayorías. Esas palabras difundidas a través de la radio, y luego acompañadas de imágenes cinematográficas, adquirieron un poder devastador… Las crecientes mayorías participaban masivamente. Las crecientes mayorías decidían… Mayorías iletradas… Surge un poder desconocido hasta entonces. Ninguna bomba nuclear se aproxima a ese poder. Y es que ninguna puede llegar -por sí sola- hasta los confines a los que llega la palabra -y la imagen-. Peligrosas armas estaban en construcción… Movilizadas las grandes mayorías olvidaron rápidamente el llamado marxista a la unión de los proletarios del mundo… ¡Increíble!... De haberlo escuchado otra hubiese sido la historia… ¿Mejor?  No sé. Olvidaron el llamado marxista a la unión de los proletarios del mundo y se volvieron contra sí mismos. Siguiendo las palabras de sus muy monárquicos líderes.  De sus muy nacionalistas líderes. Esos que les hablaban movidos por la ambición de poder personal. Así aparecieron los nacionalismos. Y las masas se volcaron a favor de sus propios terruños -Alemania, Francia, Inglaterra, Rusia-.Y es así como llegamos al siglo XX  y con él, a las Primera y Segunda Guerras Mundiales. Y en el entretanto, a la Guerra Civil española. Nunca hubo mayor tragedia… Después de lo cual, llega la televisión. Las palabras proliferan y se multiplican. Y con ellas las imágenes… Y también los líderes que nos hablan.  Unos movidos por la ambición personal, otros por razones morales y éticas bien fundamentadas. Lo cierto es que la televisión democratiza el acceso a las masas. Ya no es una visión. Ya no es un único líder. Son muchos. Miles. Cada vez más. Más y más palabras. Y más y más imágenes. Y más líderes. Es así como la “verdad” entra en cuestionamiento.  Aparecen los medios de comunicación “objetivos” y también el “amarillismo”. Pero pronto la mentira y las medias verdades adquieren dimensiones colosales -las fake news-.  Como colosal es la cantidad de  líderes o emisores de palabras e imágenes. Palabras e imágenes cargadas de noticias verdaderas y falsas inundan el espectro comunicacional. Y la llegada de internet (década de 1960) y de las redes sociales (década de 1990), introducen una cantidad y variedad aún mayor de palabras e imágenes. Y de líderes o emisores de palabras. Aparece ese fenómeno tan denigrante llamado Deep Fake News y junto con él, líderes emitiendo proclamas que nunca dijeron… Noticias que nunca sucedieron. Y es así como de la democratización pasamos a la banalización de la comunicación. La proliferación de los mensajes. La multiplicación de las imágenes. Cualquiera transmite su palabra a un conglomerado que, como contrapartida, ya no puede escuchar…. Millones de mensajes enviados a millones de oídos sordos… Cualquiera difunde imágenes a un conglomerado que ya no puede ver…. Millones de imágenes enviadas a millones de ojos ciegos…. ¿Desaparece el poder del líder sobre la masa? ¿Se asoma la era de la libertad individual? Lo cierto es que hoy en día, cada quien decide lo que va a ver y leer ¿Reaparece la aldea local, antítesis de la aldea global de Marshall Mac Luhan? (7)   Una aldea local que es ahora muy selecta. Una aldea local minúscula. Casi íntima… ¿Puede que ello nos lleve a un mundo mejor?

Caracas, 20 noviembre 2018

 

[1] Jean-Jacques Rousseau (1712-1778): filósofo suizo francófono autor, entre muchas obras de “El Contrato Social”, donde se expresa la idea de la voluntad del pueblo como depositario de la soberanía.

[1] Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu (1689-1755): autor de “El espíritu de las leyes” entre otras obras, articuló la teoría de la separación de poderes vertida en las constituciones de múltiples naciones.

[1] La mañana del 16 de octubre de 1793 todo París se halla en las calles, en los balcones y en los tejados. María Antonieta, abucheada e insultada, se dirige al cadalso con las manos atadas a la espalda, condenada a morir en la guillotina, a los 37 años de edad, y casi nueve meses después de la ejecución de su marido, el rey Luis XVI. Cae la cabeza de la reina y el verdugo la muestra a la muchedumbre que abarrota la plaza de la Revolución -la actual plaza de la Concordia, donde nace la avenida de los Campos Elíseos- y que grita con furia: ¡Viva la República” Ver: https://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/maria-antonieta-fue-guillotinada-hace-220-anos_7686

[1] Lucas Cranach, el Viejo (1472-1553): pintor y diseñador de grabados nacido en Kronach (Alemania). 

[1] Karl Marx(1818-1883): filósofo, sociólogo, economista y periodista alemán.

[1] Se refiere a los habitantes de lo que se conoce como Occidente.

[1] Marshall Mac Luhan (1911-1980): filósofo canadiense uno de los fundadores de los estudios sobre los medios de comunicación. Visionario de la sociedad de la información. Autor del término “La aldea global” y de la famosa frase “El medio es el mensaje”.

 

 

 

 

Rico Mac Pato, Martín Lutero… y la doble moral 

Por Karin van Groningen  

@KarinvanGroning

 

Rico Mac Pato[i] es el banquero más rico del mundo[ii]. Ambicioso y egoísta. En su piscina, nada entre fajos de billetes ¡De los que sí valen! No de esos hechos en la máquina de producir dinero inorgánico para aumentar sueldos y pensiones y que, con sólo ver la luz, encarecen los productos. Rico Mac Pato es “El pato más avaro del mundo”. Su blanco y muy sedoso plumaje no esconde su mala conducta. Su gran influencia sobre las masas, lo podría hacer merecedor de un sitial de honor, en el lado izquierdo de las catedrales góticas. Esos intemporales templos católicos cuyas gigantescas y muy estilizadas proporciones elevan las almas y cuyas múltiples representaciones interiores, esculpidas en dura piedra, narran la historia de tiempos pretéritos. Una historia siempre repetida. Una historia que es también actual. Los buenos al lado derecho. Jesucristo y los santos. En el lado izquierdo, los demonios. Aquellos ángeles de mala conducta. Aquellos que sirven de modelaje negativo. Allí podría esculpirse la figura de Rico Mac Pato, sin desentonar entre el resto de los demonios… Walt Disney[iii] es el creador de este maligno plumífero personaje de ficción. Nacido -el creador- en los Estados Unidos de ascendencia irlandesa, por el lado paterno. Católico. Tal vez de aquellos que aprendieron que la riqueza -y el éxito económico- traerían la condena eterna. Tal vez de aquellos católicos que aprendieron que la pobreza era el camino a los cielos. A la salvación. Católicos que ven las pailas del infierno, repletas de ricos. Probablemente Walt Disney leyó en el Evangelio de San Mateo ese salmo que nos enseña que: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el Reino de los Cielos”. El Episcopado español lo expresó abiertamente [iv]. Prohibió a los cristianos todo apoyo para la construcción de un modelo de sociedad… “en la que el lucro sea el motor esencial del progreso económico,… y la propiedad privada… un derecho absoluto”. Lo cierto es que Rico Mac Pato trasmitió ese mensaje. Miles de revistas de caricaturas, películas y series televisivas cruzaron el planeta. Ese mensaje viajó más kilómetros y llegó a mayor cantidad de mentes que ese otro que produjo el terremoto institucional y político que resquebrajó las bases del Sacro Imperio Romano Germano y que dividió al catolicismo para siempre. El mensaje de Martín Lutero. Ese monje alemán que tradujo la Biblia del latín. Y usando la imprenta -recién inventada-  puso las sagradas escrituras en manos de los alemanes. Una Biblia cuyas páginas fueron iluminadas con hermosísimas imágenes, provenientes de la magistral mano de Lucas Cranach, el viejo [v]. Nunca antes se había tenido posesión de objetos tan sagrados y tan hermosos… Las gentes la adquirían como siguiendo un sagrado ritual. La leían en su idioma materno. Las letras entraban en el alma de la mano de los ángeles y de los santos dibujados en los márgenes de esos novedosos e innovadores objetos de adoración -los libros-. Súbitamente se rompió el monopolio del saber de los sacerdotes… Cranach elaboró también lienzos con la imagen de Lutero. Sus venus desnudas, junto con los rostros del monje, invadieron los palacios de los príncipes alemanes que hasta el momento habían apoyado al Papa en Roma… El terremoto fue inevitable… Se dividió para siempre la Iglesia católica y nació otra religión. Martín Lutero era un maestro de la publicidad. Y sus mensajes contrarios a los de la Iglesia católica, puso al mundo “patas arriba”.  Él veía las pailas del infierno repletas de pobres… De fracasados. Veía freír en ellas a los miserables. Creía que la pobreza y el fracaso son señales inequívocas de malignidad ¡Signos demoníacos! Creía que el trabajo duro y productivo salvaría las almas…Y, con sus mensajes, la angustia existencial por el logro se apoderó de los germánicos… y comenzó a perseguirlos… Se fajaron a trabajar, como probablemente siempre lo habían hecho… Ahora era el horror a las pailas del infierno, lo que los obligaba a ser perfeccionistas y exitosos… por necesidad existencial… Por necesidad espiritual ¡Vaya que parece un contrasentido! No es el egoísmo y ni la ambición. No. Es la asociación terrible, enraizada en el inconsciente colectivo, entre pobreza e infierno. Y es esa angustia existencial por alcanzar el éxito personal, un arma poderosa contra la dominación ajena… Contra todo tipo de esclavitud. Incluso contra aquella dominación proveniente de su propio Estado. Es también esa angustia existencial por alcanzar el éxito personal, un arma peligrosa, cuando las ambiciones de los políticos, manejadas mediáticamente al estilo Goebeliano, son convertidas en parte vital de su lucha personal. Es esa angustia existencial por el éxito personal, enraizada en los subterfugios más profundos del inconsciente colectivo, lo que produce el liberalismo. Y la libre empresa. A Calvino y al capitalismo. Y Adam Smith. La revolución industrial. La post-revolución industrial y esa división terrible entre los países con alta calidad de vida y aquellos que viven paupérrimos. Los países del primer mundo y el perraje. Y como incógnita, esa clase llamada “países emergentes”… Y es que no sólo se trata del acceso a los alimentos y a la vivienda, lo que los diferencia. Es el disfrute de sus espacios comunes cargados de expresiones creativas. Es el mundo de la libertad, la creatividad y la innovación. Esfuerzo organizado predominantemente, en torno a las empresas privadas. Millones de ellas, manejadas por entusiastas jóvenes y no tan jóvenes, se crean y se interrelacionan diariamente en aquellos extraños confines... Empresas privadas, que al igual como ocurre en el plano individual, tienen amplísimo margen de actuación para la creación y la innovación libre de ataduras y controles gubernamentales. Unas empresas que, al igual que los individuos, están sometidas al cumplimiento -eficaz- de obligaciones bien precisas. Ese empuje libertario, creatividad e innovación privadas se manifiestan en todos los planos.  En las artes y la filosofía. La arquitectura y la música. Pero también en la educación superior. En la medicina y la física. Y en la ciencia y la tecnología. Y como consecuencia de ello, podemos observar en vivo, lo que ocurre en cualquier confín del planeta. Como consecuencia de ello, los trenes y los taxis voladores autónomos -sin conductor- están a la vuelta de la esquina. También lo está, la costumbre de trabajar dentro de los vehículos autónomos, con dispositivos electrónicos conectados con toda la empresa, mientras ocurre el desplazamiento por las calles y avenidas. O esa costumbre de esperar en la puerta de la casa por los jardines de infancia ambulantes y autónomos, en los que los niños jugarán y aprenderán mientras se desplazan por las calles y avenidas de las ciudades de sus muy capitalistas países. A la vuelta de la esquina están los hoteles móviles, cuyo chequeo de ingreso y egreso ocurrirá en diferentes puntos de la geografía. Brillantes salones de fiesta circularán por las avenidas. Junto con atractivos cafés y cines itinerantes. Las empresas privadas de ingeniería automotriz y ferroviaria -en feroz competencia entre ellas- trabajan por hacerlos posibles en menos de una década. Trabajan por ponerlos al alcance de todo presupuesto. Máquinas humanas -con conciencia- son hipótesis factibles en el mundo de la física y de la robótica. La cura del cáncer y prácticamente de todas las enfermedades, son también hipótesis factibles en los laboratorios privados de esos muy emprendedores países. Y eso tal vez lo vio Walt Disney. Tal vez pensó que la asociación entre  pobreza y paraíso eterno, era probablemente muy difícil de vender por aquellos exitosos países ¿Y qué hizo el más célebre productor de entretenimiento animado? Tal vez se inclinó hacia el otro lado, hacia las creencias católicas. Tal vez pensó que proyectar la imagen del éxito asociado a la maldad, le aseguraría sus esperadas ventas. El éxito empresarial como producto del egoísmo. De la avaricia. De la mezquindad. Y, así vendió el producto. Y el rico y ambicioso Rico Mac Pato, junto con su sobrino, el Pato Donald y Mickey Mouse, convirtieron a The Walt Disney Company,  en  una empresa con ingresos anuales de miles de millones de dólares. Claro que desde el otro punto de vista, podría sostenerse que ese logro fue consecuencia de la exaltación de sus valores católicos irlandeses fuertemente enraizados… Lo cierto es que Walt Disney conocía la moral luterana. Su madre era alemana. Tal vez luterana. Como muchos en Alemania y en los Estados Unidos en la actualidad. Como Angela Merkel -hija de un pastor protestante- ¿Optó Walt Disney por una doble moral para enriquecerse?  No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que esa doble moral, esa doble cara, ha creado muchos millonarios y ha convertido a medio planeta en tierra de miserables. Y en este punto les pregunto: ¿son los venezolanos víctimas de esta doble moral? ¿Será la hora de tirar el antifaz?

Caracas 5 noviembre 2018

 



[i] Personaje de ficción creado por Walt Disney inspirado en el Ebenezer Scrooge de la novela Cuento de navidad (1843) de Charles Dickens.

[ii] La Revista Forbes analiza los datos aportados en las historias y tasa esos datos, utilizando el valor real de los productos y el precio de las acciones.  Elabora con ellos la lista de los personajes de ficción más ricos del mundo.

[iii] Walter Elías "Walt" Disney (Chicago1901 - California1966) fue productor, director, y guionista estelar en la historia del cine de animación. Ícono mundial del entretenimiento. durante gran parte del siglo XX. 

[iv] Garrigues Walker, Antonio: El capitalismo y la iglesia católica. El País. Economía. 4 mayo 1977

[v] Lucas Cranach, el viejo (Lucas Cranach der Ältere) (Kronach1472-Weimar, 1553) fue un artista alemánpintor y diseñador de grabados en xilografía. Es padre del también pintor Lucas Cranach el Joven(1515-1586).

 

Melania Trump y la orgía monetaria o… ¿El camino hacia la debacle?

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

 

 

 

“Destruye la economía y comienza una guerra” antigua táctica para preservar el poder. Melanija -el hermoso “jarrón chino” que ocupa el cargo de Primera Dama de los EEUU- la conoció… Si. Ella sabe de esos inventos en economía que llevan a la guerra y convierten un país en cenizas... De ellos nos habla la historia. Y es que ella nació en la República Federativa Socialista de Yugoslavia (1) . En esa unión de estados soberanos, creada por un militar y político -Josip Tito- que sucumbió con su muerte. La muy hermosa dama, cuando era muy pequeña, vio en los mercaditos que frecuentaba con sus padres, la subida acelerada de los precios. La autogestión socialista de las empresas yugoslavas inventada por Tito... decían todos que era la causa. Megalómanos inventos en economía, muy propios de quienes nada saben de ella… Melanija vio en esos románticos y muy pintorescos mercaditos alpinos de su linda tierra natal, a las groseras fuerzas policiales atacar a los tenderos para cobrarles la “mordida”, en “acatamiento” a la orden de controlar  los precios. Ella vio cómo -de inmediato- debían devolverse a casa con las manos vacías… Y es que en tiempos de desconfianza, al costo real de los productos, se le agrega el del miedo. Miedo del tendero al fantasma de la quiebra. Y se le agrega también, el de la demoníaca “mordida”. Melanija sabe de esos inventos en economía que llevan a la guerra y convierten un país en cenizas… Y es que tenía sólo 22 años cuando conoció el temor bien fundado de sus connacionales eslovenos. Todos anticipaban la desgracia… Temían que su grave situación económica recrudeciese. Y es que le temían a Milosevic, el presidente de Serbia, uno de los estados miembros de la federación. Ese serbio que amenazaba con apoderarse del control de la federación y convertirse en dictador. Los eslovenos le temían al autoritario serbio y a la discriminación étnica de la que ya había dado muestras. Sufrirían todos aquellos pertenecientes a los estados miembros de la federación yugoeslava. Sufrirían los eslovenos. Sufrirían los croatas. Sufrirían los bosnios. Sufrirían los macedonios. Y también… sufrirían los de Montenegro…. Todos los ciudadanos integrantes de la República Federativa Socialista de Yugoslavia estaban horrorizados. Salvo los serbios, todos serían señalizados… Todos serían estigmatizados desde el poder. Al modo de los delincuentes… Al modo de los tiranos… Es el uso abusivo del poder que muchos conocemos… Melanija sabe de esos inventos en economía que llevan a la guerra y convierten un país en cenizas… Y es que ella vivió esa batalla del año 1991 librada por los eslovenos contra el ejército de la federación socialista yugoslava. Pelearon y ganaron. Le tomó sólo 10 días a Eslovenia ganar la libertad tan preciada… Esa por la que han entregado sus mejores esfuerzos. Desde el año 595, cuando los eslovenos -etnia originaria de los Alpes- se convirtieron en el estado independiente de Karantanija.  Esa independencia política que lograron mantener en el 745, cuando, a cambio de ayuda militar, tuvieron que aceptar ser cristianizados por los germanos de Baviera. Todavía en el año 1728 Karantanija (2) era gobernada por un príncipe autónomo cuando pasa a formar parte del Imperio de los también muy germánicos Habsburgo -destino que compartió con Venezuela-. Larga historia de defensa de su libertad que culminó con su propio idioma -distinto al alemán- y un estado soberano. Melanija sabe de esos inventos en economía que llevan a la guerra y convierten un país en cenizas… Y es que fue en ese mismo año -1991- en el que se dictó esa orden secreta. Allí empezó aquella otra fatídica historia que observó la joven allende la frontera eslovena.  La de la hiperinflación. Orden ilegal, emitida por Milosevic siendo presidente de Serbia. Ni siquiera los poderes adicionales que concentró con la reforma de la constitución, le permitían cambiar su carácter. Orden acatada por débiles funcionarios pertenecientes a muy débiles instituciones. Funcionarios e instituciones de papelillo, como tantos otros… Es así como el Banco Nacional de Serbia emitió dinero favor del presidente Milosevic y de algunos amigos parlamentarios ¡$1.400 millones! ¡Millonarios al instante! Y también al instante… llegó la hiperinflación… Y la joven supo de la avaricia de los gobernantes… Y de su descontrol…Del inicio de la máquina de hacer dinero (inorgánico). Ya para el año 1993, el presupuesto de Serbia -con grandes asignaciones policiales y militaristas- estaba respaldado, casi en su totalidad, por dinero recién impreso. Y con el encendido de la máquina de hacer dinero inorgánico, encendieron -cual Nerón romano- al país… Se desató, según Steve Hanke (3) , la hiperinflación más alta y duradera de la historia mundial… 22 ceros… fueron removidos de la moneda en sucesivas devaluaciones. Removidos con la facilidad de un dibujante de caricaturas ¡De un borrón! Y tercamente… la tasa de inflación llegó a 313 millones %… ¡Una subida de los precios como nunca antes vista! Cuatro veces más alta que la vivida en Alemania por el Ángel Azul -Marlene Dietrich- durante la República de Weimar en el período previo a la Segunda Guerra Mundial. La gente moría -incapaz de vivir- de las raciones gubernamentales ¡Entregadas no para paliar el hambre sino la rabia! Montones astronómicos de billetes que perdían todo poder de compra, se cambiaban por uno o dos dólares o marcos alemanes. Y es que era tan veloz la hiperinflación que no se había secado la tinta sobre los billetes recién impresos, cuando ya sus ceros no compraban lo que compraban al iniciar su impresión…Así era de terroríficamente veloz...Y en esa misma proporción aumentaba, el hambre, la miseria y la muerte… Melanija sabe de esos inventos en economía que llevan a la guerra y convierten un país en cenizas… Ella escuchó sus mentiras… Oyó a Milosevic decir, en cadenas de televisión, que la guerra económica era culpable ¡El… jamás! Que era el embargo impuesto por la ONU. Y es que  probablemente, anticipando la debacle, se presentó en el campo de batalla en Kosovo con un discurso nacionalista hiperinflamante -tan inflamante como la hiperinflación que ya había provocado-  y estimuló la llamada Guerra de Los Balcanes. Y… aconteció la masacre humana anticipada… Es por ello que fue llamado el Carnicero de los Balcanes. Crímenes contra la humanidad y genocidio, fueron los cargos que conoció posteriormente desde la cárcel del Tribunal Internacional de la Haya, después de que una movilización popular lo obligó a dimitir. Por esos crímenes fue llevado a juicio. Probablemente por esos crímenes murió en prisión en marzo de 2006. Y probablemente por esos crímenes tuvo que ser enterrado sin gloria alguna en el jardín de su casa ¿Qué quedó de la vieja táctica para preservar el poder?

 

Caracas, 30 agosto 2018

 

 (1)La RFSY nació al final de la II Guerra Mundial, como una federación integrada por seis repúblicas menores (Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia).   La RFSY  se disolvió en 1992, durante las llamadas guerras yugoslavas.

 (2) Carantania 952-1180

 (3)Ver: Hanke, Steve: La hiperinflación más intensa (y no reportada) del mundo.

 

 

El jodeln  germánico y las comunicaciones en Venezuela

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

El sonido retumba entre las blancas montañas. Rebota sobre sus helados espejos. Viaja muchos kilómetros, entre los altos picos y los profundos valles. Viaja abrasando con sus notas, a los pequeños pueblos cercanos y a los muy distantes hogares. Son los cantos entonados por las muy candorosas gargantas de los pastores de la región alpina de habla alemana. Sonidos muy complejos.  Bruscos cambios en el tono del registro vocal, entre los tonos graves y los agudos.  Documentados desde el siglo XVIII. Arriesgados excursionistas  del pasado, fueron los primeros en darlos a conocer al mundo, nos dice el Luzerner Zeitung.  Son los sonidos emitidos por quienes tienen todo en contra. Las alturas. Las heladas temperaturas. La ausencia en gran parte del tiempo, de todo tipo de brote vegetal, de esos básicos para la alimentación. Las dificultades de los terrenos escarpados que reducen los movimientos y que se llevan más de una de sus muy necesarias ovejas. Sorprendentemente esas voces le cantan a la vida. Le cantan al amor. Le cantan a la tierra. Le cantan al sol ¡Divina y frágil aparición! Cálidos rayos luminosos que  llegan para alegrar los ánimos y motivar las más duras faenas. Esas voces le cantan a las hermosas nieves eternas y a la flor que abre sus coloridos capullos en mitad de la helada sábana blanca. Le cantan a esa flor -Edelweiss- la flor de las nieves, a la que también le canta un muy apuesto Christopher  Plummer  en su papel del Cap. Georg von Trapp. Íntimas y dulces notas emanan de su garganta en los momentos de su obligada despedida de su querida tierra natal… tan sentida la despedida que se le quiebra la voz al muy varonil Cap. Von Trapp.  Su familia sale en su auxilio, junto con el pueblo austríaco ya sometido bajo la bota nazi. Unidos entonan ese canto a la flor de las nieves, a modo de himno libertario. Cantan a una sola voz frente al acoso de las tropas invasoras. Ese es el tema del film The Sound of Music (1965) de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II.   Pide el Cap. Von Trapp con esas dulces notas musicales, que en su exilio, nunca la dejen morir… Pide que la veneren por siempre. A su querida flor nacional… A su querida tierra natal… Cuántos recuerdos mucho más recientes…Cuántas esperanzas anidadas en los corazones venezolanos… ¿Cuántos venezolanos tienen sus esperanzas puestas en nosotros?  Lo cierto es que los montañeses alemanes le han cantado desde muy imprecisas épocas, a los milagros de la vida. Milagros sublimes de los que son testigos presenciales… Y le cantan a la esperanza, de nuevos y más sublimes prodigios… Es un canto exuberante que se expresa a raudales. A borbotones brotan de sus gargantas como las fuentes de dulce agua.  Los jodeln -como se llaman- han atravesado las montañas desde su origen en la remota antigüedad. Llegan desde lo más escarpado de la cordillera. De allá por donde se encuentra ese hombre de las nieves con el que se ha motivado nuestra imaginación en tantos cuentos infantiles.  Son esos sonidos, una forma de comunicación arcaica, que carece del más mínimo apoyo tecnológico -si en el concepto de tecnología podría caber el uso de al menos un cuerno-. Y son esos sonidos arcaicos, los que se me vienen a la mente cuando pienso en el venezolano del siglo XXI… Ese que va perdiendo aceleradamente todo apoyo tecnológico… Ese ya carente de celulares y de sistemas wi-fi. Adminículos probablemente inertes en un futuro próximo, desprovistos de las torres, de las antenas y de las señales de comunicación y de transmisión de datos que hoy en día cruzan prácticamente el planeta entero. Ese venezolano  carente de  televisores. Carente incluso de un pequeño radio. Y es que como sabemos, ninguno de esos artefactos se produce en Venezuela. Y ya ninguno de ellos se importa. Y es que como nada producimos, tampoco tenemos ingresos para comprarlos y transportarlos hasta el país. Y por las mismas razones, pocos tendrían el dinero para adquirirlos. En estas condiciones, probablemente olviden que alguna vez lograron comunicarse con el planeta entero,  ayudados por ese apoyo tecnológico importado desarrollado por la iniciativa privada de países distintos a éste. Esa tecnología que surge de la íntima comunión del lucro empresarial privado -tan maltratado en Venezuela-  con la curiosidad del científico. Probablemente esté muy cercano  ese tiempo en el que las convocatorias a reuniones comunales, políticas o incluso a bodas y demás ceremonias rituales, deba hacerse a voz en cuello -como los jodeln germánicos- si se juzga por la velocidad de la destrucción que ya ha sido acometida. Tal vez sean profundos y desgarrados gritos dirigidos a atravesar montañas en un desesperado intento por comunicarse. O, por el contrario, tal vez sean muy alegres emanaciones sonoras de felices gargantas… En este momento le pregunto: ¿Cuánto tiempo cree usted que falta para llegar a ese estadio? ¿Está el sistema de electrificación amenazado por arcaísmos similares?  ¿Y también el de distribución de agua potable? ¿O el transporte? ¿Cuánto tiempo le tomó a Cuba? 

 

Caracas, 15 agosto 2018  

El oro rojo o…

¿Hay un capitalismo salvaje y uno civilizado?

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

¡Olé! o… ¡Pásame la salsa! Expresiones emblemáticas. Una, para animar una melodía y ese baile tan español… creemos nosotros. La otra, en la mesa diaria, para solicitar esa mezcla hecha con los rojos y brillantes tomates frescos de nuestro país. Aquí también podría agregar… creemos nosotros. Ni por un momento pensamos en que no hay en ellos nada típico ¡Son producto de una mezcla intercultural!  Mezcla producto de la globalización. Y es que la voz ¡Olé! es de origen árabe. Y mucho de la estructura rítmica, melódica y armónica de las piezas musicales que anima -el flamenco- proviene de la guajira cubana. Expresiones que llegaron a España a finales del siglo XIX. Extraordinario resultado el que lograron los españoles con su mezcla. Estremece el espíritu. Estremece los sentidos. Alcanzaron una profunda sensibilidad artística y gran maestría en el manejo de las voces y los instrumentos.  Sonidos hermosísimos capaces de transmitir profundos sentimientos humanos ¡Todos lo agradecemos! Pero si nos ponemos a ver, en ese resultado hay también, un producto comercial. Como en tantas y tantas cosas que damos como de producción “natural”… ¡El capitalismo está en su origen! Un producto comercial que se fue manufacturando durante décadas. Empresarios privados estuvieron tras él. Junto con los recitales, conciertos, danzas, bulerías y demás formas de expresión sonora y corporal, de esas maravillosas notas. Los empresarios del espectáculo se lucraron con ese producto cada vez mejor acabado. Y favorecieron al arte y a los artistas. Y… entre ambos -empresarios y artistas-  manufacturaron una identidad cultural. Una identidad cultural muy comercial. Y también… deleitaron a las masas. Su música, sus bailes, sus tabernas -recordamos la taberna del Polinario en Granada- y sus playas… De ello ha vivido España por casi un siglo ¡La revolución industrial a la española… y olé! No tanto se le debe a quienes en la actualidad fabrican el oro rojo. La salsa de tomate. Y es que ni por un momento pensamos  en que estamos ingiriendo un producto emblemático del capitalismo salvaje… esa forma de hacer negocios libre de normas y escrúpulos. Sólo el lucro la guía. Un producto que tiene un 50% de aditivos. Unos conocidos: para darle color. O consistencia. O para aumentar su cantidad. Para rendirlo… Y otros… desconocidos. Un producto que proviene de tomates genéticamente modificados -útiles para el negocio-. Tan duros, que ni golpeándolos contra los pisos podrían hacerse explotar. Un producto cosechado a mano por esclavos modernos -para bajar costos- lo que también es útil para el negocio. Manchado de sangre.  La sangre de sus cosechadores. Esos que trabajan ilegalmente en el sur de Italia escapados del Sudán. Bajo el sol abrasador. Esos que mueren por deshidratación. Allí en la Unión Europea. Allí donde -sorprendentemente- no hay emergencias, ni servicios de salud. Y nada de derechos humanos. O esos cosechados por quienes reciben 1 centavo por Kg de tomate cosechado. Ellos viven -en Xinhua- a 3.000 Km de Pekín. A duras penas logran sobrevivir. Hermosas y sufridas personas. Transportados a los depósitos y eliminados piel, semillas y agua esos tomates se convierten en un concentrado ¡Es el oro rojo! Los chinos lo  venden a todo el planeta. Un producto almacenado. Que ha viajado semanas en un contenedor. Que ha permanecido semanas en depósitos aduanales. Exportado al Reino Unido. Alemania. EEUU. Australia. Japón. Otros al Asia y al África. También llegan a España para ser vendidos a las muy “confiadas” compañías agropecuarias…Producto comprado por todas las empresas conocidas -Heinz, Unilever, Mac Cornick y la Nestlé-. Lo diluyen en agua y le agregan sal y lo venden como suyo. La Heinz, fue la empresa pionera del negocio. Hace 150 años. Nacido Henry John Heinz en California. De la nada. Sólo con su muy alemán -y puritano-  origen.  Un alemán que vendía rábanos picantes, mermeladas, encurtidos y ketcup. Tenía una visión: nuestro campo es el mundo. El sueño americano nos dice la Deutsche Welle en su reportaje sobre la salsa de tomate. Convertida la Heinz en el  mayor comprador de tomates del mundo se vendió en 2013 en $23.000 millones. Tan salvaje el capitalismo del oro rojo, que los nuevos dueños inmediatamente automatizaron la empresa botando a trabajadores que habían permanecido en ella desde sus bisabuelos. Empresa que al igual que las otras, envasa el concentrado chino que proviene de un país comunista en su maquillaje y muy capitalista en sus acciones y en sus secretas ambiciones. Como todos los comunistas ¡Potente arma empresarial ha resultado ese oro rojo! El gobierno central de Pekín está detrás de la ofensiva empresarial privada.  A salvo de los curiosos mantiene la fórmula secreta. Un millón de esos concentrados salen del puerto de Tianjin hacia todo el planeta ¡África el próximo gran mercado!  La demanda va en aumento. Millones de nuevos consumidores y… mano de obra aún más barata. Más ultrajada en sus derechos.  En Ghana ha establecido su cuartel central el general Liú -el astuto capitalista chino artífice del ataque-. Ya ha arruinado a los productores locales. Y es que las latas chinas son más baratas que los tomates frescos. Y los depósitos chinos en Ghana, como los de la China, están llenos de latas etiquetadas con imágenes italianas. 300 latas por minuto se envasan con la bandera italiana y el mensaje Authentic Italian Style. Aprobado todo por la Agencia Sanitaria China para la exportación… Y ello no va a parar. Y es que la China sabe que la demanda mundial del oro rojo crece un 3% anual. Y falta por cubrir África y a la China misma, pues por muy sorprendente que parezca, en ese país, actualmente no se come salsa de tomate.  10 Kg anuales comen los alemanes y los estadounidenses. 8 o 9 kgs. los coreanos y los japoneses… ¿Cómo será el poderío chino cuando ellos coman esa cantidad?  La China, la próxima superpotencia en el negocio del tomate, desbancando -en salvaje competencia- a los EEUU y ya definitivamente a Italia. Sólo el consumidor desinformado, sale desfavorecido… Sólo el trabajador lo sufre en su propia carne…  En este punto les pregunto: ¿Conocen ustedes la composición y el origen de los productos importados que se incluyen en las limosnas entregadas al venezolano en forma de paquetes alimenticios? ¿Es un monopolio comercial apoyado por los órganos de Estado que se lucra con la pobreza inducida? ¿Es ese un capitalismo salvaje?

Caracas, 25 julio 2018

De los Reyes Católicos de España a las hamburguesas del Mac Donald 

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

Tan temprano como en el siglo XVI, los Reyes Católicos lo entendieron de inmediato. Probablemente se vieron forzados por la casi inabarcable magnitud del continente descubierto. Fue así como lograron la conquista de América. Un éxito total. Nunca antes visto. No fue una acción militar. No usaron gigantescos ejércitos conquistadores, comandados por muy insignes generales representantes de sus muy católicas coronas. No enviaron virreyes. Tampoco crearon virreinatos. Ni subvirreinatos de los virreinatos y así sucesivamente, en cascada, hasta llegar a instancias muy inferiores, por toda la América. Una gigantesca estructura burocrática dependiente de una única cabeza -centralizada-. ¿Pueden imaginarse por un momento las dimensiones de esa estructura burocrática? Una burocracia en la que una decisión frente a una solicitud,  tuviese que pasar de una secretaría a otra.  De un funcionario a otro. Miles de sobornos a funcionarios de diverso nivel. Esto sucedió pocos siglos después… Pero no. Así no se conquistó América. Los Reyes Católicos llamaron a los emprendedores independientes -esos con deseos y capacidades-. Y los incorporaron en la conquista de ese nuevo y maravilloso continente. Y les dieron poderes. Poderes reales, no de esos plasmados exclusivamente en papel y tinta. Y también, los animaron a hacer dinero. Fortunas. Inmensas fortunas. A todos ellos. Así llegaron los conquistadores a América. Diego de Losada. Juan de Maldonado… Intrépidos y ambiciosos aventureros. Innovadores al extremo. Invadieron a América por sus cuatro costados.  A cambio, los territorios debían ser conquistados a nombre de los Reyes Católicos. Y debían también, evangelizar a los indígenas. En principio era a aquellos que lo deseasen…aunque luego la institución se pervirtió. Por ello los conquistadores trajeron muchos maestros. Y muchos sacerdotes. El caso es que guardando todas las necesarias distancias, entre momentos históricos y también entre  modelos de gestión -político-administrativa y de negocios- podría sostenerse que los Reyes Católicos del siglo XVI americano fueron el Mac Donald del siglo XXI. Y es que la marca Mac Donald ha sido  igualmente victoriosa en la conquista de territorios. Aún más extensos ¡Prácticamente ha conquistado el planeta entero! Sin generales. Sin ejércitos. Ni tan siquiera unos harapientos colectivos… Y… sin sucursales… La Mac Donald  llamó a los emprendedores independientes -esos con deseos y capacidades-.Y a todos  los incorporó en la conquista este maravilloso planeta. Les dio poderes -el know how de la marca-. Y también, los animó a hacer dinero. Cada uno de ellos ha dado forma a un emprendimiento igual, pero independiente -como cada uno de los conquistadores del siglo XVI. Son ellos -los franquiciados- quienes mundialmente trabajan en nombre de la marca. Son ellos los que dentro de un marco normativo general, deben resolver los problemas que la empresa presenta en cada emprendimiento particular ¿Quién mejor que ellos? Es su capital el que se arriesga en la empresa lo que los obliga a ser eficientes y responsables. Exitosos ambos proyectos con motivaciones universalistas. Ambos se apoyan  en una amplia participación. En la existencia del otro. En el emprendimiento individual. No en su negación. Honrándolo. Honrando sus diferencias y particularidades. Honrando sus motivaciones. Ambos construyeron un imperio ágil y flexible. Rápido y original. Un imperio que se apoya en la existencia de muchas individualidades -responsables por sus decisiones y sus acciones-.  Y, muy particularmente, en sus ambiciones particulares… Sin satanizarlas hipócritamente ¡Promoviéndolas! Unidos por un lazo común, para compartir aquello que debe ser compartido y liberar el espíritu emprendedor  de las unidades que lo componen, para alcanzar el máximo de sus potencialidades. Ganan todos. Es lo que llaman en los negocios el modelo “ganar-ganar”.  La Mac Donald descentralizó el poder. Y la gestión del negocio. Y lo distribuyó entre sus franquiciados. Y es ese modelo de gobierno y de gestión el que recuerda a los Reyes Católicos. No es un azar. Es un modelo que se viene gestando históricamente por siglos y siglos, en los espacios que lo vieron nacer. Por ello se observó también en la España del siglo XVII. Duró hasta el final del reinado de los Habsburgo. Fue la llegada de la Casa Borbón al trono español -siglo XVIII- lo que dio al traste con él… Adoptaron el modelo centralizado.  “El territorio español que hasta entonces había sido una especie de federación… [Una monarquía formada por varios reinos] Castilla, Aragón, una Navarra diferenciada dentro de Castilla y una Cataluña con personalidad propia dentro de Aragón, más los estados de grandes familias nobiliarias, emprende por deseo de los nuevos monarcas, la vía francesa unitaria. Y son abolidas las leyes de los antiguos reinos...”  Luego, esa estructura unitaria y concentrada del poder -centralismo- que concentra la toma de decisiones en un solo punto -en la cúspide de la pirámide- y excluye cualquier aporte o participación diferente a él mismo, también llegó a América. Y excluyó al criollo.  Y con ello provocó  la emancipación del continente. Y es que ha sido la forma de gobierno y de gestión que acompañó la decadencia del imperio… Poco a poco España fue perdiendo las colonias continentales. Después perdió a La Florida. Luego a las islas caribeñas -Puerto Rico-. Al final a Cuba y a las Filipinas… Cayó España… Y ya nunca se recuperó el imperio español. El absolutismo y la centralización… probablemente las dos medias partes de la misa naranja. Y de allí al totalitarismo… tan sólo un paso. Una forma de gestión que sólo favorece a la cúspide. En el siglo XXI se observa en muchos países atrasados y con grandes segmentos poblacionales mal tratados. Casi todos sus habitantes en pobreza crítica. Con grandes hambrunas. Y excluidos. Corea de Norte. Venezuela… Líderes endiosados. Líderes enriquecidos. Apropiación indebida de una riqueza que -en el caso de Venezuela- la Constitución Nacional les entrega para su administración. No para su beneficio. Es por ello que en países reconocidos por el muy alto nivel de vida de sus habitantes -Alemania o los EEUU-  la riqueza nacional reposa en sus ciudadanos -empresas privadas mayoritariamente-. No en el Estado. Y para administrar los asuntos públicos los estados y municipios recaudan impuestos. Pagados mayoritariamente por las empresas privadas. Se produce un intercambio muy favorable al país: el gobierno se ve beneficiado con el progreso de sus ciudadanos y de sus empresas y lo promueve a ultranza y los ciudadanos -los contribuyentes-exigen máxima eficiencia en la prestación de los servicios públicos. Es en función de estas líneas que les pregunto: ¿Deben continuar siendo propiedad exclusiva del Estado venezolano, entre otras, las grandes reservas petroleras, gasíferas, auríferas  del país? ¿Podrían esas riquezas ser explotadas mediante la más amplia participación del emprendimiento privado? ¿Es ello posible sin cambiar el imaginario político, jurídico y filosófico del venezolano? ¿Podría ese cambio introducido en el más corto plazo asegurarnos el bienestar que todos deseamos?

 

Caracas, 30 junio 2018.

El Ángel tenía sexo o…

¡La hiperinflación que arruinó a los alemanes y a los venezolanos!

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

¡Apátrida! ¡Traidora! Aulló desde el poder, más de una década después de que la hiperinflación se apoderara del país. Fue ese que compensaba su sentimiento de inferioridad -nacido de las agresiones sufridas durante su niñez- con el ejercicio tiránico del poder. El resentimiento y la venganza, ocupaban su alma ¡Narcisista psicópata! (1) … fue el diagnóstico de la personalidad de aquel que estigmatizó de apátrida y traidora  a  la alemana nacida en próspera cuna y bien educada Marlene Dietrich -protagonista de la película el Ángel Azul- ¡Ella era su más feroz opositora! Después de eso, tuvo que emigrar y aceptar, agradecida, otra nacionalidad (2).  Fue la historia de miles… A los 19 años de edad, ella padeció esa locura colectiva que sufrió Alemania y cuya única arista visible era el “remarcaje obsesivo” de los precios. Y no había superintendencias de protección al consumidor, ni controles,  que pudiesen hacer algún contrapeso. Y es que no los hay, en parte alguna del universo ¡El extremo y desenfrenado aumento de precios definía el momento!... Y afectó la conducta de la futura diva. Esa que confesó tener sexo, pero no género. Esa que fue pionera en la liberación de los roles sexuales. Ella violentó las normas y los convencionalismos de la época y modeló la futura independencia femenina. Inolvidable es esa imagen cinematográfica en la que vestida con smoking besa a otra mujer… La bisexualidad y la androginia abiertamente expuestas… Esa era una revolución en el inicio del siglo XX… “Su masculinidad atrae a las mujeres y su sexualidad a los hombres” dijeron muchos (3).  Y ella no fue la única afectada. La drástica y continuada pérdida de valor de la moneda los desquició a todos. Horroroso momento en el que en la mañana un pan costaba 20 mil marcos y en la tarde, 5 millones. Debía la joven apurarse para ordenar en los restaurantes, pues los precios de los platos subían mientras  comían. Los trabajadores eran pagados diariamente ¡Dos veces! Probablemente la joven de 19 años no conocía la causa de tal desenfreno… Tal vez pensó que los dioses habrían enloquecido…Y que los comerciantes también. Culpables del desbarajuste. En el siglo XXI, el DeutscheBank nos dice, que la causa fue emisión de billetes por parte del gobierno (4)  .  Con ello enfrentó la invasión franco-belga. Y es que los invasores se apoderaron de un distrito industrial alemán (5)  para cobrarle a sus industriales, las deudas del gobierno (6). Este se opuso decididamente. Instó a los empresarios cerrar sus fábricas. Y asumió el pago de trabajadores y fábricas ociosos.  Por ello empezó a imprimir billetes. Sin respaldo en trabajo. Ni en producción. De inmediato… ¡Cayó el valor del marco alemán! Los comerciantes para cubrirse, comenzaron a subir los precios. Constantemente, conforme se sucedía la emisión de billetes. Allí empezó el descontrol… La espiral inflacionaria rápidamente se apoderó de la conducta social ¡Enloqueciéndola! Se formó un huracán social… Los precios subían y subían y -sorprendentemente- la gente se divertía y se divertía… Y, pensando tal vez en que no habría ya nada más, después de tan extrema locura… la gente se desinhibía.  En el Berlín bullicioso y libertino de “los dorados años ´20”.  Lleno de licenciosos Kabaretts en los que pululaba la libertad sexual y el travestismo. Era allí a donde la Dietrich tuvo que trabajar.  En los muy particulares Kabaretts berlineses.  Reflejo fiel de la tragedia que estaban viviendo... Los shows musicales de lesbianas y travestis se mezclaban con la sátira política. Su audiencia… una disidencia en efervescente expansión. Y… artistas y literatos a granel. Y es que sorprendentemente la frenética hiperinflación parece haber hecho de Alemania un país vibrante al extremo. Y cargado de fecunda energía expresiva y experimental que marcó la música, el teatro, el cine, la danza y el diseño. Fue un hito, el estreno de La Opera de Tres Centavos de Bertolt Brecht (7)  que satirizaba al capitalismo berlinés, a través de la figura de un villano del siglo XIX. Una de sus piezas -Mack the Knife- ha sido convertida en un standard del jazz, que disfrutamos en maravillosas interpretaciones de Louis Armstrong, Ella Fitzgerald, Frank Sinatra, Tonny Bennett y otras muchas glorias de la música.  Hasta nuestro Rubén Blades se inspiró en ella para hacer su Pedro Navaja. Otro hito -el Bauhaus-. Ese estilo futurista de construcción que lo fusionaba con la arquitectura, la escultura y la pintura, para “crear formas que se elevarían hasta los cielos de manos de miles de artesanos como símbolo cristalino de una nueva fe” (8).   Las películas El Gabinete del Dr Caligari (1920) de Robert Wiene y Metrópolis de Fritz Lang (1927), son exponentes de lo mejor del cine universal. Pintores como Kandisnki,  Klee y Kirchner se daban cita permanente en esos antros de perdición. Nunca serán olvidados… Eran los “dorados años 20”. Esos que Marlene Dietrich vivió en los cabarets berlineses de la República de Weimar -el primer experimento democrático alemán (9)-  “No es exageración decir que… era el sitio más emocionante… del mundo”. Una emoción que tenía raíces firmes… Una emoción que exaltaría los sentimientos del mundo entero. Ella no defraudaría. No habría habitante en el mundo que no soltase una lágrima…por Alemania. Y por Europa… Ambas desangradas…Y es que el  monstruo maléfico nace del seno de las sociedades  defraudadas por su propia gente. Un colectivo que crecía y se multiplicaba a la vez que veía crecer y multiplicarse sus frustraciones. Una y otra vez… Siempre defraudados ¡por su propia gente!… Hasta que por fin… llegó el experimento político: la República de Weimar (1919) y su reluciente Constitución. Esa que le garantizaba a cada alemán el derecho a expresar sus opiniones libremente: oral, escritas, pintadas o en cualquier otra forma. Ratificada en el teatro berlinés donde Goethe y Schiller dirigieron sus obras. Esa marcada por la apertura y la tolerancia social. Y los artistas aprovecharon la apertura para expresar la tumultuosa época que estaban viviendo. La intencionada desestabilización de la moneda que provocó la ruptura de las convenciones sociales. Era la tormenta perfecta. Así lo vivió la Dietrich. Se acabaron los ahorros de toda la vida. Los de ella y los de sus padres. Y los de todos los alemanes… Y no había ni cómo comprar la comida… ¡menos medicinas! Y es que el precio del dólar subía y subía… Desmesuradamente. Un dólar llegó a costar 4,2 billones de marcos…. Si, sí. Eso es posible. La emisión de billetes lo hizo posible ¡Vayámonos preparando pues esto en Venezuela sólo está iniciándose!… Y esa locura la trató de afrontar la Marlene Dietrich con su sueldo de cabaretera ¡Qué terrible momento! Lo cierto es que por arte de magia, ella se hizo famosa y millonaria y el gobierno alemán, logró dar fin a la ocupación. La cambió por acabar la resistencia pasiva contra los invasores. Y, con la nueva moneda que introdujo para estabilizar al marco alemán -el Retenmark-  la suma total de la deuda de guerra estimada en 154 billones de marcos, cayó a 15.4 centavos el mismo día en que ese nuevo marco fue introducido (10).  ¡Truco mágico que arruinó a todos los alemanes! La otra parte de la historia usted la conoce. Es aún más emocionante… aumentó la radicalización política, acabaron con la República de Weimar y llevaron al poder al carismático “narcisista psicópata” Adolf Hitler con otra oferta fraudulenta: reconstruir el imperio alemán. La lección aprendida por Alemania después de la estruendosa y sangrienta caída de ese imperio, fue la de velar incansablemente por la estabilidad de su moneda. Y por ello le pregunto: Conocidas ya las graves consecuencias sociales de la emisión de billetes sin respaldo ¿Deberíamos proponer su tipificación como delito? ¿Un delito de lesa humanidad?  Nótese que en Venezuela, la hiperinflación se inicia estrangulando a la empresa privada y acabando con los empleos que ella aportaba, para convertirse -el gobierno- en el gran empleador. Y para pagarlos, el muy “benefactor gobierno”, emite billetes inorgánicos -que sus familiares y amigos cambian por dólares presionando al alza de su precio-. Se hacen millonarios y por “arte de magia” se dispara la hiperinflación arruinando al resto de los venezolanos. Y… se reduce la población del país. Muchos emigran. Los que se quedan mueren. Y como la “guinda de la torta” culpa a la empresa privada. Queda dueño y señor de la “riqueza nacional”… ¡Expropiada!

 

Leipzig,  enero, 2018

Los venezolanos observados por La Muerte  o ….  ¿Es la Inmortalidad capitalista?

 

Por Karin van Groningen

  @KarinvanGroning

¡Los venezolanos observados por La Muerte! Ese podría ser el título del famoso cuadro de Gustav Klimt (1)  Muerte y Vida  (1916) (2).   Y es que, hasta la imagen del hombre negro estampada con ese estilo casi hiper realista propio del militarismo, concuerda con lo que ocurre en Venezuela. Los niños en primera fila -cuando deberían no aparecer en el lienzo-. Las mujeres -otrora misses de belleza exhibidas en elegantes pasarelas- expuestas en primer plano ante los temibles ojos acuciosos de La Muerte. Los más vulnerables niños, mujeres y ancianos… Pero al final… todos los venezolanos. Horroriza la sonrisa amenazante de la calavera…Horrorizan los agudos ojos y su atenta contemplación ¡Inquisidora mirada! ¡Fisgona actitud! Asusta la multitud de cruces dibujadas sobre sus grises ropajes. Son muchos los venezolanos que ya han sido arrebatados de nuestro lado cuyos nombres reposan en esos ropajes a la fraudulenta usanza de merecidos galardones.  Y es que la esperanza de vida del venezolano debe estar por los suelos. Sin alimentos. Ni medicinas. Ni médicos. Ni servicios de salud… La tétrica y amenazante presencia de La Muerte es un recordatorio constante para aquellos que creen que ocultando las estadísticas sociales, conjuran sus maleficios. No, no. Con el paso del tiempo, esa entidad sobrenatural ha acrecentado su voracidad… de venezolanos. Sus ojos siniestros nos observan atentamente. A todos. Sin importar sexos. Ni razas… Sin importar edades. Incansablemente ¡Insaciablemente! La Muerte de Klimt busca su próxima víctima… ¡una víctima venezolana!  Busca entre todos nosotros…Es certera… El círculo se cierra poco a poco… No hay precauciones suficientes… El encuentro es ineludible. No hay escapatoria. Y…  sobrellevar el acoso de La Muerte se convierte en la forma de vida del venezolano… Una forma de vida en la que se encuentra solo, a merced de su extrema voracidad ¡Muy poca cosa han podido ayudar los discursos y manifiestos emitidos por los gobiernos extranjeros y los organismos internacionales! ¡Tranquilizar la conciencia de sus líderes!... Eso también lo hemos descubierto recientemente…  Y es que La Muerte no sabe de manifiestos. La Muerte continúa su acoso incansable, días tras día… Pero no sólo contra los venezolanos… podría decirme usted. Contra la humanidad entera -podría usted acotar y agregar de inmediato-  que es ese acoso mortal lo que ha determinado la conducta de los hombres de todos los tiempos. Que es ese acoso mortal lo que ha inspirado las más grandes obras de la humanidad. Las religiones del mundo. Las enseñanzas religiosas sobre el necesario abandono de la vanidad, la ambición, el orgullo, la avaricia… y la exaltación del amor, la solidaridad, la caridad…y en el caso de las religiones de origen germánico -protestantismo y calvinismo- el valor supremo del trabajo arduo y tesonero como medio para ganarse los cielos. Usted podría agregar que es el miedo a la pérdida del hálito vital, dentro de los largos dedos provistos de afiladas garras, lo que ha dado vida a las más grandes obras arquitectónicas, de literatura, de escultura, de pintura y a las más extraordinarias obras musicales que el mundo de hoy atesora. Que es el abandono de esta tierra…. que es el carácter pasajero de la existencia, el artífice de los más grandes paradigmas éticos, filosóficos, jurídicos y políticos que ha conocido la humanidad. Y usted tendría toda la razón. Toda la historia del hombre se ha escrito bajo la inquisidora mirada de La Muerte retratada magistralmente por Gustav Klimt ¡Pero esa historia está por terminar… ¡Esa historia tiene sus días contados!… Y es que si usted se pone a ver, si Klimt pudiese volver a pintar ese cuadro en el siglo XXI, La Muerte aparecería muy diferente… Una presencia aún más terrorífica se haría visible en el lienzo…. Una presencia que no estaba antes…Una figura aparece tras la imagen de La Muerte. Una presencia amenazante también… ¡Es La Muerte de La Muerte!…Y así podría llamarse la nueva obra maestra de Klimt. Y es que hoy en día los embriones de esta nueva entidad están ya en desarrollo… En esos que se hacen instalar implantes bajo la piel. Rodillas, brazos o caderas artificiales. No los usados por minusválidos para mejorar su motricidad. O sus habilidades. O sus sentidos. No. Aquellos usados por quienes están completamente sanos. Para mejorar el equipamiento de su cuerpo. Para ser más fuertes. O más rápidos. O más perceptivos. Esos que llaman “ciborgs”. Esos que quieren convertir sus cuerpos en máquinas humanas. Esos que quieren modificar sus cuerpos para superar sus límites (3). Esos que buscan alcanzar  “nuevos límites”.   Un imperceptible movimiento de una mano, abre puertas o enciende interruptores eléctricos. Sus micro implantes cibernéticos magnéticos (imanes y chips) hacen el oficio… También recargan sus teléfonos celulares. Y los proveen de internet y de señal Wi-fi. Otros monitorean su corazón. Registran la frecuencia cardíaca. La temperatura corporal. Los niveles sanguíneos. Transfieren la información recabada a los teléfonos celulares. Son los nano robots. Esos que pronto circularán por todo la corriente sanguínea.  Potenciando capacidades. Detectando enfermedades. Aun antes de que se declaren. La Inmortalidad se esconde entre esos pequeños robots para acabar definitivamente con La Muerte. Para acabar con esa poderosa dama huidiza que por siglos y siglos se le negó a todos los hombres. Esa que se le negó incluso… al hijo de Dios.  La Inmortalidad  sería la nueva presencia en el imaginado lienzo de Klimt… A La Muerte le borraría la siniestra sonrisa… Claro que no del todo… La Inmortalidad no se le entregará a todos. Es dama selectiva. Le gustan los capitalistas. No los socialistas. Esos se quedarán añorándola... La Inmortalidad gusta de los propietarios y accionistas, gerentes, empleados y consumidores de los productos de las más exitosas e innovadoras empresas capitalistas del mundo desarrollado. Un nuevo hombre nacerá entre ellos.  Uno invencible e inmortal ¿E inmoral? Una especie de hombre a quien dejaría de importarle Dios… Y es que, nos guste o no,  La Inmortalidad es un producto capitalista ¡La Inmortalidad es una mercancía!... Existirá sólo donde hay trabajo tesonero. Competencia… empresas y capital privado. Ambición personal y deseo de lucro. Existirá sólo donde se deje espacio para el libre accionar empresarial. Para la creación y la innovación ¿Una nueva especie de hombre emergerá de los cimientos del mundo capitalista más desarrollado? El hombre perseguido por Karl Marx (4) -ateo y feliz-, pero en el seno del más ortodoxo capitalismo  ¡Qué terrible ironía! Y a la vez… ¡Inmortal!  ¡Qué injusticia!... exclamarán los más rojos. No cuenta propiedad socializada. Ni  la satanización de la empresa privada hasta su casi exterminio. No cuentan los discursos de solidaridad de clase. Ni la igualdad para ser más pobres. Tampoco las expropiaciones con fines caritativos ¡Filantrópicos! Y… mientras tanto, los venezolanos del siglo XXI -socializados- continuaremos  siendo observados por los siniestros ojos de La Muerte, esa, tal como usted la puede observar en el famoso cuadro de Klimt. Y… en su momento, caeremos ineludiblemente en sus garras…. En este punto les pregunto: ¿Están ya preparados -ustedes y su familia- para morir como los indiecitos, chimpancés y demás habitantes de la selva? O ¿Nos unimos y  nos equivocamos juntos  -o atinamos- y juntos también cambiamos el curso de nuestra historia?

 

[1] Gustav Klimt (1862-1918). Pintor simbolista austríaco.

[2] Vida y Muerte. Óleo sobre lienzo. Gustav Klimt. 1916. Leupold Museum. Viena 

[3] Ver: Made for Minds. Cyborgs- Human Machines.  Deutsche Welle. Amp.dw.com

[4) Karl Heinrich Marx (TréverisReino de Prusia5 de mayo de 1818-LondresInglaterra14 de marzo de 1883) fue un filósofoeconomistasociólogoperiodistaintelectual y militante comunista prusiano de origen judío. Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels), El Capital y El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte.

 

Caracas, 20 mayo 2018

¿Corrupción electoral en España?...  o el accionar político en una sociedad desigual

Por Karin van Groningen

 

Fauna parasitaria que vive de trucos y trampas. Esa que sin ser verdaderamente criminal, pertenece al hampa. Tiene pocos escrúpulos. No está habituada al trabajo regular y constante. Astuta. Ingeniosa. Imprevisora y simpática. A esa fauna pertenece el pícaro en la novela picaresca española de los siglos XVI y XVII (1).  El Lazarillo de Tormes (1554) de autor anónimo, el Guzmán de Alfarache (1599) de Mateo Alemán, Rinconete y Cortadillo (1613) de Miguel de Cervantes, La vida del buscón (1626) de Francisco de Quevedo, entre sus más notables exponentes. Literatura que se centra en una fauna pobre y marginada que, en la España de la época, nace en los arrabales y que en la pintura, se encuentra magistralmente escenificada en el cuadro Niños jugando a los dados (1666), de Bartolomé Murillo. (2).    Otros textos nos hablan de otra fauna parasitaria que también vivía de los trucos y las trampas. Textos de sociología y de ciencias políticas (3)  .   Una fauna que surge tres siglos después. Una cuyo accionar le impide al español conocer de elecciones libres (4) .  Y a la española más aún (5).   Esos textos hablan de unas sempiternas elecciones amañadas. De un fraude electoral continuado. Fraude iniciado en el siglo XIX. Alrededor del año 1875. Al final de la 1ª. República (6).  Justo cuando se otorga el derecho al sufragio masculino universal (7).  Cuando nacen los dos partidos políticos (8)  que llevaron a las Cortes a los diputados, que elegirían al Jefe del gobierno español (9).  En los mismos años en que también se restaura  la monarquía (10).  ¡Vaya contradicción! Esos textos nos dicen que los diputados provenían de unas elecciones que se amañaban  desde el gobierno central. La fórmula era la alternabilidad entre los dos partidos protagonistas de este entramado. Y la repartición de favores políticos -dinero, honores, privilegios y los cargos de la Administración Pública-. Siempre ganaban los diputados provinciales del partido al que le tocaba el turno, cualquiera que hubiese sido la votación de los electores (11).  El turnismo, lo han llamado (12).   Son ellos quienes en clara sintonía con el gobierno central -mediante una mascarada electoral- provocaban la elección del cuerpo de diputados previamente elegidos a dedo por ese poder central. “No eran las elecciones las que hacían los gobiernos, sino éstos, nombrados por el monarca, quienes hacían las elecciones. Todas las elecciones… fueron ganadas por amplia mayoría por el gobierno que las convocó” (13).   Sistema que llega hasta 1931 (14)  cuando por medio de una irregularidad de otra naturaleza -una elección municipal- se dio al traste con la monarquía y se instaura la 2ª. República. El pícaro en plena acción…dirían quienes nos hablan de las prácticas electorales corruptas de la Restauración borbónica.  El pícaro en plena acción…sólo que no en los arrabales. En los más altos niveles del gobierno ¡En los más altos niveles del Estado! ¡Delitos de cuello blanco!... gritarían los criminólogos ¡Falsa moral!… gritarían los más exaltados.  Y es aquí dónde podemos marcar diferencias. Y es que las acciones que reciben esa frenética condena, se fundaban en unas prácticas usadas en el devenir político de buena parte de la historia española y europea (italiana y francesa) que precede a esos años.  No había en ellas nada fraudulento. Todo lo contrario. Eran prácticas enmarcadas en tradiciones y costumbres. En el modo “natural” de hacer las cosas. Bienes culturales, que con ese carácter,  se transmitían de generación en generación y estaban arraigados en la mente y en el accionar político. Bienes culturales que se asientan en sentimientos de afecto y fidelidad. Esos que unen a los reyes con sus súbditos. El patrón con el cliente -podría decirse en términos más modernos. Que sirven a ambas partes. Acrecientan el poder de los reyes -o del patrón- otorgándoles apoyo político a lo largo y ancho de sus territorios. Y, acrecientan el poder de aquellos súbditos -clientes- que se doblegan y trabajan a su favor. Legítimo puente para el ascenso social de los inferiores. Ascenso en una pirámide social profundamente vertical que era la España de aquella época. En una pirámide social prácticamente inexpugnable. Ascenso social en una sociedad profundamente jerarquizada. Una sociedad donde abundaban los niveles -las clases, las órdenes y los rangos-. La muy añorada promoción social es el resultado de la serie sucesiva de relaciones patrón-cliente (15)  , que se van engranando desde la cúspide, a través de esas clases,  órdenes y  rangos, hasta llegar al más analfabeta de los campesinos.  Los favores y su correspondiente pago. La política y economía de la gracia (16).  La concesión de rangos, cargos y oficios a cambio del apoyo político. Algunos realmente prestigiosos o ventajosos económicamente. Capaces de formar poderosas cabezas de clientelas rurales y urbanas (17)  que buscaban en ellas un nexo de unión con el señor -el patrón-. Ventajosas para quien los recibe…Y también para su familia. Y con carácter eterno… como los poderes monárquicos (18).  ¿Cómo puede ser corrupta esa forma de gestionar los asuntos públicos reconocida social y jurídicamente y ampliamente aceptada durante toda la historia precedente española? Lo cierto es que la mortífera guerra civil y los 40 años de férrea dictadura franquista dieron al traste con las relaciones clientelares propias del Antiguo Régimen, incorporándose España a la modernidad política muy avanzado el siglo XX, a la muerte dictador (1977). Es allí -por vez primera- cuándo los españoles -hombres y mujeres- probablemente conocen de elecciones libres. En este momento les pregunto: Las relaciones clientelares que funcionan en la política venezolana como herencia cultural de ese pasado europeo en las que ellas eran la forma legítima de hacer política… ¿se mantienen en el siglo XXI por ser las únicas posibles en el accionar político de una sociedad caracterizada por su profunda desigualdad social? Su respuesta afirmativa nos llevaría a la pregunta más interesante: ¿Es esa desigualdad social el producto de una política de Estado dirigida a asegurar a través de ella, el mantenimiento del poder? ¿En esa política se inscribe el ahorcamiento paulatino de la empresa privada?

Caracas, 5 mayo 2018 

El futuro está en nuestras manos o…

¡Cuando todas las piezas calcen, se diversifiquen y logren su pleno accionar!

Por Karin van Groningen

@KarinvanGroning

 

Demasiadas piezas calzan. Unas ya antiguas. Otras más nuevas. Unas blancas. Otras negras. Y aun otras, de matizados colores. Muchas en franca reproducción. Otras están creciendo. Diversificándose. Y también hay las que están ya muriendo. Eso ocurre en una sociedad armónica. Una fundada en el internacionalismo y en el diálogo. Una abierta y plural.  Y … diversa. ¡Las divinidades celestiales y los seres terrenales entrelazados! En perfecta comunión.  Es allí cuando las piezas crecen, sin dañar a aquellas con las que colindan. Todas las piezas -diversas- calzan armónicamente, cumplen su función y propician el nacimiento y crecimiento de otras. Un perfecto engranaje ¡Una maquinaria en funcionamiento perfecto! Y es que todas las piezas deben calzar. Todas deben desarrollarse y reproducirse y aumentar en diversidad. De lo contario estaríamos frente al caos y la destrucción ¡La muerte! O… frente a lo que produce los mismos efectos… ¡el totalitarismo! Allí sólo calzan las piezas iguales. El resto pasa a ser objeto de la más feroz persecución. Judíos, en la Alemania nazi. Esa en la que todos debían ser altos y rubios. Oligarcas en la España roja… o rojos, en la España franquista que sobrevino. Esa en la que todos debían doblegarse ante  la ultraderecha y a la Iglesia. Referencias inmediatas.  Inevitablemente. La actual búsqueda de la identidad nacional en Europa -Austria, Alemania, Holanda- amenaza con revivir al monstruo que trajo el infierno a la tierra... Ese que creó al llamado arte degenerado.  (1)  Empezó vilipendiando toda “estética provocativa”. Surrealismo. Cubismo. Dadaísmo. Expresionismo. Picasso. Klee.  Kandinsky. Nolde, entre muchos pintores.  Jamás hubiese existido el Retrato de Erwin Osen de Schiele (2).  Ni la Salomé de Klimt (3).  Ni el Guernica de Picasso (4) . Ni el jazz. Ni la revolución estética de la música atonal de Schönberg (5) . Ese era el arte que no se ajustaba a los patrones  exigidos desde el poder. Su diversidad temática y su creatividad molestaban. Y fundado en ello, sofocaron a los artistas hasta eliminar todo trazo de libertad creativa… Y es que el pluralismo, la apertura, el internacionalismo, el dialogo y … la diversidad es también “el aire que el arte necesita para respirar”.  Es el oxígeno que viaja a través de la sangre. Son nuestros valores más preciados, que nunca hemos debido dejar perder. Y el conocimiento acumulado por nuestra sociedad forma parte de ese oxígeno.  El que tampoco hemos debido dejar perder. El Knowhow colectivo podría haber dicho uno de esos connotados economistas venezolanos a quienes la preocupación por el futuro de su país, los ha convertido en sociólogos. Se trata del libre accionar de las células -todas ellas sin restricción-. Todas portadoras de conocimiento y de valores básicos -le podría agregar-. Se trata de crecer y diversificarse. Y con ello, del logro de la prosperidad económica de toda la sociedad. De ello nos habla Ricardo Hausmann (6).  ¿Una especie de sociobiología económica? El caso es que  -desde esta óptica- el cuerpo social no parece muy alejado del cuerpo humano. Los factores de crecimiento viajan en el torrente sanguíneo. Son los responsables por la división celular, su diversidad, su crecimiento y desarrollo armónico. Allí también puede producirse  la ruptura de la armonía. Cuando el líquido vital es usado para favorecer sólo a algunas células.  Cuando se impide el accionar de las otras. Cuando se impide su crecimiento. Y su división. Cuando se aniquila a las células diversas. Son células egoístas las que llevan adelante estas iniciativas. Unas que a partir del acaparamiento del fluido vital, se multiplican incontroladamente bajo un esquema de inmortalidad replicativa. Dividiéndose y dividiéndose. Creciendo y creciendo anárquicamente. Unas encima de las otras. Formando horrorosas capas abultadas. Crean sus propias fuentes de nutrientes. Llega el momento en que se desbordan y migran  a otro contexto para formar colonias  similares.  Esas son las células cancerosas. Esas que nacen de la manipulación de los factores del crecimiento celular. Esas que envenenan el líquido vital. Ese que desactiva el Knowhow colectivo. Y también desactivan nuestros valores más preciados. Esas que nos quieren poner las cosas fáciles. Sencillitas… Sólo basta sofocar al otro hasta aniquilarlo lentamente… ¡O brutalmente!…  Esas incapaces de reconocer sus responsabilidades en sus fracasos. Esas que nos dicen que nos darán todo a cambio de nada…O casi nada… Y es que ni el petróleo que prácticamente nos caía como la lluvia benefactora del maná, mostró ser un medio tan fácil de usar.  Células cancerosas que tergiversan valores y conocimientos socialmente adquiridos. Modifican los objetivos sociales. Y particularmente mienten sobre los medios  requeridos para alcanzarlos. Envenenan el fluido social… ¡Envenenan el fluido vital! Los mueve la necesidad de complacer. Su afán es ganar la simpatía popular. Mienten. Manipulan. O simplemente actúan movidos por su propia ignorancia, generalmente con irresponsable arrogancia.  Pero no todo está perdido. Todavía hay mucho por perder. No somos todavía la Siria de Ásad. Y los ciudadanos tenemos intacto nuestro poder para evitarlo. Tenemos nuestra kriptonita. Y estamos obligados a usarla.  Estamos obligados a hacer, lo que sí podemos hacer. Podemos escudriñar a quienes nos hablan ¡Ponerles una lupa! Podemos revisar los antecedentes de aquellos que se erigen como nuestros líderes. De aquellos que proponen guiarnos. De aquellos que nos proponen planes para un futuro mejor cuando son incapaces de manejar el presente. Debemos asegurarnos de que quien nos guía, tenga las cualidades para hacerlo. Podemos revisar su preparación para dirigirse a nosotros en tales términos. Debemos revisar si sabe de qué habla. Debemos revisar si sus propuestas permiten alcanzar el futuro ofrecido ¡Y mantenerlo! Eso sí que lo podemos hacer. La lucha contra el populismo está en nuestras manos. Somos nosotros -los ciudadanos-  los artífices de un mundo mejor. Y en este momento les pregunto: ¿Continuaremos haciendo la venia a cualquiera que se auto califique como nuestro líder?  ¿Vamos a seguir siendo arrastrados por una visión unilateral de la razón de las cosas? Y tal vez la pregunta más importante: ¿tienen  alguna duda de ese poder que habita en ustedes?

 

Caracas, 20 abril 2018

 

[1] Arte degenerado fue el término usado por los Hitler para referirse al arte moderno. Ver: Degenerate art: Why Hitler hated modernism. Magazine. BBC.

2] Egon Schiele pintor vienés (Tulln an der Donau 1890- Viena 1918).

[3] Gustav Klimt: pintor vienés (Baumgarten 1862- Alsergurnd 1918)

[4] Pablo Picasso: pintor español (Málaga 1881- Mougins 1973).

[5] Arnold Schönberg: compositor musical austríaco (Viena 1874- Los Ángeles 1951).

[6] Explica las diferencias entre los países ricos y pobres en función del concepto del “saber hacer colectivo”. No se trata sólo de conocimiento académico. Ni sólo de escolaridad. Se trata de la competencia y el conocimiento para hacer algo en grupo aportando cada participante un conocimiento productivo diverso. Como en el juego de Scrabble. A mayor número y variedad de letras, hay mayor diversidad de palabras y palabras más complejos. Ver: Hausmann, Ricardo: ¿Por qué hay tanta diferencia entre los países ricos y los países pobres?

La pasión y crucifixión de Cristo… o el ascenso de lo profano, superficial e irreverente.

 Por Karin van Groningen

  @KarinvanGroning

 

La Piedad de Miguel Ángel Buonarroti  ubicada a la entrada de la Basílica de San Pedro en El Vaticano. Esa escultura hecha en rígida piedra en la que el genial artista anidó la compasión ¡La compasión de una madre por el hijo muerto! Los hermosos y tersos pliegues curvilíneos cincelados en el blanco mármol exaltan la profunda conmiseración de la hermosa dama por aquel hijo que yace sobre su regazo. El cuerpo de ese hijo ya ausente que con amor entrañable y tierna devoción acuna por última vez… ¡Inerte cae ya el brazo del hijo fuera de su regazo! El Divino, lo llamaban al creador de la muy famosa escultura. Un casi adolescente que logró incorporar sentimientos profundos en la fría piedra. El arduo trabajo y el cincel, fueron los cómplices de la prolongada epifanía. Una producto de una conmoción espiritual… Y es que la pasión, crucifixión y muerte de Cristo conmocionó espiritualmente al mundo. Es probablemente el hecho histórico que ha estremecido al mundo, de manera más determinante. La llamada cultura occidental está total y absolutamente permeada por esa sangre derramada por Jesucristo. Las religiones. Las leyes. La filosofía. La arquitectura. Las artes todas. Y esa muerte no sólo ha marcado el acontecer social. También el individuo ha sido conmovido de manera formidable por este terrible evento… El dolor y la culpa arrastrada por todos nosotros… y con ellos, nuestra urgencia por la redención. El perdón y el paraíso eterno, se hicieron uno en nuestras mentes…La recompensa por nuestros buenos actos. Recompensa capaz de borrar el terrible pecado cometido con el cuerpo del hijo de Dios… ¡Y es que han pasado ya dos mil años! Y durante todo ese tiempo los hombres han expresado su más íntimo y sentido dolor por aquel que murió en la cruz por nuestras manos. Han sido dos mil años en los que los hombres han expresado su necesidad urgente de redimirse de ese sangriento pecado…Dos mil años en los que los hombres han intentado modificar su conducta… Dos mil años en los que los hombres han intentado ser mejores… y todo ello para asegurarse la vida eterna... Para huir de Satán y las pailas del infierno… Un infierno horrorífico ha obsesionado por siglos la mente de los hombres. Uno parecido a aquel pintado por el alemán Hans Memling  -en la misma época en la que Buonarroti esculpe La Piedad- para asustar a los feligreses del siglo XV (1485) . La imagen de un Satán gigantesco con abombados ojos de carnero, alas de murciélago y extremidades de fiero halcón -en el altar mayor- desgarra las carnes de los hombres y mujeres que dentro de las mandíbulas de un colosal pez, arden con las incandescentes llamaradas del fuego eterno. Un abominable rostro humano asoma del vientre de Satán. Risueño y burlón, ese rostro se convirtió en el acompañante fiel de las pesadillas de los muy ingenuos feligreses del siglo XV. Y el de las pesadillas de los feligreses de los siglos posteriores. Rostro aborrecible que ha viajado por los siglos y se posesionó de los lienzos de muchos pintores surrealistas franceses del siglo XX.  “En el infierno no hay redención” Se lee en un cintillo que circunda la terrorífica escena… ¡Pero eso va a cambiar! Y cambiará en menos de una década. La tecnología está próxima a crear seres humanos inmortales. Los implantes magnéticos bajo la piel para detectar enfermedades antes de que se declaren. Y los vigilantes nanos robots que circularán por todo el torrente sanguíneo. Ellos serán los artífices del cambio ¡La Inmortalidad… se asoma a la puerta! Y… en ese momento…cuando la Inmortalidad entre a nuestras vidas, la muerte de Cristo probablemente nos parecerá tan insignificante como cualquier otra ocurrida en el acontecer humano a través de los siglos. Y probablemente no sólo nos parecerá insignificante. Es que probablemente la miraremos por encima de los hombros. Desdén, podría ser el sentimiento que inunde nuestros corazones. Losers  podría ser la palabra que se aplicará en el mundo globalizado del futuro a aquellos que continúen sucumbiendo al abrazo de la Muerte. Y, como consecuencia de ello, serán removidas las representaciones de La última cena de Jesús, de los comedores familiares de medio planeta. Y… la hermosa Piedad de Buonarroti quedará como pieza de museo. Junto con la innumerable cantidad de piezas de arte dedicadas a la pasión y crucifixión de Cristo que reposan en las iglesias y demás instalaciones dedicadas a su culto y devoción. Y en este momento les pregunto: ¿Qué va a suceder con la búsqueda de la redención fundamento del  deseo de ser mejores? ¿Vamos a ser peores? ¿Lo profano, superficial e irreverente acabará con la espiritualidad? ¿Cuán urgente sería en ese contexto una religión laica? ¿Es la hora de la civilidad? ¿O la de la barbarie?

 

Caracas 5 abril, 2018.

 

[1] La Piedad (1498): escultura de mármol blanco que representa a la Virgen María con su hijo muerto, en tamaño natural. Pieza elaborada por Miguel Ángel Buonarroti. Arquitecto, escultor y pintor renacentista que vivió entre los años 1475 y 1564. Nació en Italia y trabajó bajo en mecenazgo de la familia Medici y de los papas romanos.

[2] Hans Memling (1423-1494): nacido en Alemania. Su arte se inscribe en la tradición flamenca. 

[3] Ver: Cumming, Laura: The Guardian. The 10 best scary paintings.  From Bosch tl Warhol, the world of fine art is rich in horror. Oct 27, 2012

[4] Del inglés: perdedor, uno que fracasa.

 

El poder en los predios granadinos de Lorca o … el peso de nuestras estructuras mentales 

 

Por Karin van Groningen

 

@KarinvanGroning

 

La princesa Carolina de Mónaco y su exmarido, Ernesto de Hannover, se escondieron en ese cálido y señorial palacete. Lady Di, también. El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Camila Parker-Bowles estuvieron allí en visita secreta… Reales y nobles nombres. Hasta Manuel Godoy, el favorito de la reina María Luisa y  Napoleón Bonaparte aparecen relacionados con ese palacete que ha servido para el esparcimiento y también para el escondite de la realeza europea. Se esconden de los paparazzi que exponen sus vidas privadas al mundo. Pero también, de su entorno íntimo. La nostalgia por la vida privada, ha sido la causa del misterio. Pero también, alguno que otro pecado que se deseaba ocultar…Y es que algunos de ellos han sido encuentros clandestinos... Secreto y clandestinidad han conocido las paredes del palacete construido en el siglo XVIII en el Soto de Roma granadino, el Soto de Federico García Lorca. Tierras que nos las topamos ahora reseñadas en la prensa granadina -abiertas al público- como escenario de una espectacular boda ¡Bombos y platillos proclaman esa unión! Evento fastuoso colmado de flores y lujos.  Evento al que asistió la monarquía europea. Toda envuelta en sedas y glamour.   La crème de la crème internacional. La Revista Hola y todos los medios de comunicación españoles también asistieron. Y es que quien contraía  nupcias no era una cualquiera. Era nada más y nada menos que la heredera del duque de Wellington. La heredera del héroe de Waterloo. El comandante de la armada británica de principios del siglo XIX que acabó con el autócrata francés… Ese elegante comandante retratado por el extraordinario Francisco de Goya. El palacete del que les hablo, se encuentra en el municipio de Íllora, Granada. La propiedad está rodeada de casi un millar de hectáreas adjudicadas por las Cortes de España el 22 de julio de 1813 al duque de Wellington de entonces. En agradecimiento. "En testimonio de su más sincera gratitud" por haber expulsado las tropas napoleónicas del suelo español.  Le entregaron las tierras y la señorial propiedad, después de haber revertido la donación que,  de esas mismas tierras, le hiciera el rey Carlos IV a Manuel Godoy.   Pero el caso es que la prensa granadina reporta también que muchos illurquenses no se muestran tan agradecidos. Dicen que esas tierras les fueron usurpadas ¡Apropiación indebida!  La llaman el “Gibraltar  granadino”. Las reclaman para sí. Fundan sus opiniones en el famoso Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar.  Hay incluso quienes señalan que las Cortes de España o Cortes de Cádiz, no tenían jurisdicción para decidir sobre ese territorio. El Ayuntamiento también las reclama. Así como su muy socialista alcalde.  ¡Exprópiese!  Ha sido la orden que con estridentes aullidos se le oyó proferir en más de una oportunidad. Aterrorizan a los que ya conocemos de estas terribles e irracionales decisiones en boca de aun más irracionales líderes y del hambre y la postración que traen consigo. Aterrorizan las impagables multas que rápidamente se imponen… Y es que… ¡ya deben estar preparando la hoguera!  Como no puedan pagar las multas… esa será la decisión subsiguiente. ¡La condena a morir en la hoguera!  ¡Horror! ¡El peligro es inminente!  ¡Protéganse!…¡Le ha ocurrido a muchos. ¡A los moros! ¡A miles de ellos!  ¡Perdieron tierras y propiedades ¡Y sus carnes fueron calcinadas en la hoguera!… ¡Ohh!... perdonen el lapsus temporal -nada menos que seis siglos-.   Pero es que pareciera que los conflictos por la propiedad de la tierra granadina no han cambiado.  La tierra acaparada en manos de la nobleza y la Iglesia. Propietarios absentistas. Baja productividad agrícola. Masas de jornaleros sin tierras. Salarios de subsistencia. Pero si es que hasta el propio padre de la Francisca Alba, persona que inspiró a Federico García Lorca su famosa obra teatral Bernarda Alba, era arrendatario de tierras granadinas pertenecientes al Infante don Sebastián de Borbón.   Es esa misma estructura de propiedad de la tierra la que generó grandes conflictos ya entrado el siglo XIX, cuando la burguesía -líder de la revolución industrial- intentó inútilmente jugar un papel protagónico en la historia española. Para ello era vital el acceso a las propiedades. Fue tan grande su interés por las tierras que aprovecharon que el rey estuviese preso en la cárcel napoleónica. Y en ese momento, de un sopetón, se otorgaron el derecho constitucional a la propiedad privada de libre circulación.  ¡Claro que no les duró mucho! Se lo arrebataron casi enseguida. Al regresar el autócrata -Fernando VII- al trono. Pero los españoles no desmayaron en su lucha. Las tierras acaparadas las reclamaron las crecientes masas humanas de trabajadores, años después de que la burguesía y toda España se perdiesen en el camino hacia la industrialización. Empezaron las huelgas y las grandes movilizaciones. La Internacional Socialista (1864). El PSOE (1879). Y la Unión General de Trabajadores (1888). Y en el siglo XX, las exigencias se agudizaron. Las animó la expropiación de propiedades durante la  revolución bolchevique (1917).  Esas -en manos de la nobleza y la corona- que en Rusia pasaron a manos del Estado socialista. Exigían la redistribución de la inmutable propiedad de la tierra española ¡Una reforma agraria!   Vinieron las amenazas de ocupaciones ilegales. Pronto se hicieron irrefrenables. Justo en los meses previos a la Guerra Civil. “Que lo que era del común volviese al común”… gritaban los miles de jornaleros alzados… Llegó la Guerra Civil (1936), esa en la que “media España fue muerta por la otra mitad”.  Acabó y llegó la férrea dictadura que restituyó la monarquía perdida en estos trances.  Y a la postre… después de tanto batallar… Henos aquí hoy en día, leyendo en la prensa del año 2016, sobre la grandiosa boda de la hija del duque de Wellington en sus muy extensos y disputados  predios granadinos. Y en este punto les pregunto: ¿La inmutabilidad de las condiciones económico-sociales está condicionada por el poder económico o por el peso de estructuras mentales heredadas sobre nuestra conducta y valores? ¿Somos la simple repetición de nuestro pasado? Y si es así, ¿cuándo vamos a repetir nuestro glorioso pasado? ¿O es que lo estamos haciendo y ese glorioso pasado nunca existió?  La verdad es que son tantas las preguntas que podrían hacerse… Fíjense por ejemplo ese concepto tan actual: “El petróleo es nuestro”. Concepto base del andamiaje institucional y de nuestra independencia y soberanía nacional… ¿reproduce la norma legal del siglo XVIII que establecía que la riqueza minera del subsuelo pertenecía al Estado monárquico español, es decir, al rey? ¿Y como tal -como una propiedad privada en manos de un autócrata- es manejada por quienes en Venezuela se dan la tarea de administrarla? ¿En eso consiste la batalla por el poder en Venezuela?  Y probablemente las dos más importantes: Es la propiedad de la riqueza petrolera en Venezuela ¿la base de la pobreza extrema del país? ¿Debemos todos en una gran alianza nacional abocarnos a su revisión inmediata?

Caracas, 10 marzo 2018        

 

[1] Manuel Godoy y Álvarez Faría, primer ministro del rey Carlos IV (1792-1798). Las tierras del Soto de Roma le fueron donadas y luego retiradas por acusación de traición a España durante la invasión napoleónica a la península Ibérica.

2 Posesión británica que desde 1704 ha generado repetidas fricciones con España por su dominio territorial.

3 Una obra magna que describe todas las poblaciones del reino escrita por Pascual Madoz (1846-1850).

4 Se refiere a Francisco Domene, alcalde hasta el año 2014, cuando renuncia al cargo por haber recibido condena por el delito de prevaricación.

5Es la decisión que muchos proponen por no poder demostrar plenamente sus derechos de propiedad. Muchos dicen que sería la decisión más justa, puesto que por otro lado,  la propiedad limita el paso existente por muchos siglos entre Granada, Obeilar ó Escoznar y Alomartes.

6 Las tierras en manos de los moros eran altamente productivas. Cuando fueron expulsados de España se les expropiaron sus propiedades y se las vendieron a los campesinos (1570 y 1590), quienes enfrenaron unas condiciones desfavorables que los llevó a la ruina. Se incrementaron repentinamente sus costes de producción en un momento en que decrecía la economía y bajaban los precios agrícolas.    Y, las tierras, volvieron a la Corona. Ver: Álvarez Nogal, Carlos: Incentivos económicos y derechos de propiedad en la Castilla del siglo XVI. Universidad Carlos III de Madrid

http://www.revistasice.com/CachePDF/CICE_70_77-96__8425C7054939582444FDDCD95C6E95D2.pdf

7 Ver: Caballero Pérez, Miguel y Góngora Ayala, Pilar: “La” verdad sobre el asesinato de García Lorca: historia de una familia

8 Durante la Guerra de Independencia de España contra la invasión napoleónica, las Cortes de Cádiz en nombre del rey deseado (Fernando VII) promulgaron una constitución el 19 de marzo de 1812 por. En ella se establece la soberanía popular, se reconoce la participación del pueblo en el gobierno mediante la representación en las Cortes, la libertad de prensa y de imprenta, la división del poder absoluto en tres poderes y la propiedad individual de libre circulación. Fernando VII al retornar de su prisión napoleónica, suprimió la Constitución, por un régimen autocrático propio del siglo XVIII. 

9 La ley de reforma agraria se promulgó durante la Segunda república en 1932. Ella no logró crear asentamientos campesinos sustentables y produjo un alto coste político y electoral al cuestionar el status inmutable de la propiedad.

 

Las autopistas alemanas y… ¡Su deuda con Venezuela!

Por Karin van Groningen

 

<